A falta de pan, las migas son buenas. Esta frase tan repetida llega justo y contundente como para definir que el gol de Pablo Zeballos da a este Cerro Porteño tres puntos que aleja mucho más a sus perseguidores.
Jugando sin mucho esfuerzo, por falta de ideas a las pocas ganas que pusieron algunos de los más importantes referentes del Ciclón, al conjunto azulgrana le bastó como para tumbar a un equipo que lo único que sabe es extremar recursos para la puesta en escena de una defensa heroica y hasta perjudicial para el espectáculo.
SILBATINAS Y REPROBACIÓN. Tan pobre o quizás bastante económica fue la propuesta de un Tacuary que sigue aferrado a una idea futbolística paupérrima, perimida y que no cuadra ni en los potreros. Su concepto, sin embargo, no pudo tapar la desaprobación y las silbatinas de los cerristas en contra de la funcionalidad, hasta diría primaria, reiterativa y cansadora de los dirigidos por Pedro Troglio. Al Ciclón le bastó su bajísimo nivel futbolístico parar tener una ganancia tan importante, aportando muy poco. Y es más, se aleja mucho de lo otros que le siguen con la intención de compartir la punta de la tabla.
La irritación de la parcialidad azulgrana por el bajo nivel expuesto se fue acrecentando, y la verdad es que hasta se quisieron comer lo ojos en las graderías.
EN PARALELO. Mientras los azulgranas iban encuadrados dentro de una funcionalidad con improvisaciones y poco clara, como la de Luis Cáceres -perdido siempre- como carrilero derecho y Carlos Recalde por el andarivel izquierdo, los visitantes se agruparon atrás y trataron de contragolpear con armas que no dañaron nunca, salvo luego de alguna imperfección de los defensores cerristas. Marco Acosta había rematado de cabeza, sin querer queriendo como diría el Chavo del Ocho, en el madero horizontal de Medrán.
HECHOS IMPORTANTES. La jornada de ayer en la Olla marca datos valiosos como para tener en cuenta, que a Cerro le falta transfusión y a Tacuary, la erudición de algún profesional como para terminar de una vez su remanido y paupérrimo orden, perdón, desorden futbolístico.
JUGANDO A MEDIA MÁQUINA, PERO SIN BRILLAR Y HASTA DEJANDO DUDAS SOBRE EL RENDIMIENTO GLOBAL, CERRO PORTEÑO LE GANÓ A UN TACUARY DE MUY POCAS PRETENSIONES.