Ya en horas de la mañana de ayer, los policías hallaron un automóvil totalmente incinerado en una zona despoblada. El vehículo sería el utilizado por los asesinos a sueldo.
Según los datos que manejan los investigadores de la Policía y la Fiscalía, uno de los sicarios tenía una pistola automática y los otros dos portaban armas largas tipo fusil, quienes realizaron varios disparos contra la humanidad de la víctima.
Personal de Criminalística levantó del lugar cinco vainillas de calibre 7.62, una vainilla de 5.56, y una de calibre 9 milímetros.
La fiscala Katia Uemura explicó que la víctima se encontraba en compañía de su hermano Eusebio Rubén Rojas, a bordo de un automóvil Volkswagen Gol, de color blanco, cuando fueron interceptados por otro vehículo, del cual descendieron los tres sicarios, quienes sin mediar palabra abrieron fuego. Eusebio Rubén salió ileso del ataque. M.C