Sucesos

Sextorsión desde la cárcel recauda G. 200 millones en plena cuarentena

Los líderes de la banda son dos reclusos del Penal Regional de Encarnación. Uno de ellos está procesado por un caso de secuestro. Pedían de entre G. 3 millones a G. 15 millones a sus víctimas.

La pandemia del coronavirus que tiene en cuarentena a la población mundial, se constituyó en un tiempo altamente lucrativo para dos reclusos que lideraba una red de sextorsión que operaba desde el Penal de Itapúa.

Se trata de la red de extorsión mas grande del país, que amenaza a sus víctimas con publicar datos o imágenes sexuales, alzándose con un botín de G. 200 millones en un periodo de dos meses, producto de 80 casos de extorsión.

La banda extorsionó a varias personas, a quienes le solicitaban un monto promedio de entre G. 3 millones y 15 millones, según la investigación. Ayer se realizaron allanamientos en Capitán Miranda, Cambyretá, Encarnación y en el penal regional, para desbaratar la red.

El operativo denominado Jetypeka estuvo encabezado por los fiscales Federico Delfino, María Irene Álvarez y Alicia Sapriza y por agentes de antisecuestro, a cargo del comisario Nimio Cardozo.

El procedimiento logró desbaratar la red, que operaba desde el Centro de Rehabilitación Social de Itapúa (Cereso) y contaba con una gran logística desde afuera.

Durante los allanamientos se logró capturar a Deysi Romina Duarte, domiciliada en Capitán Miranda, Apolonia Servián, de Encarnación, Rosana Arévalos Acuña domiciliada en del distrito de Cambyretá, Luján Arévalos Delvalle y una menor de 15 años. Todas formaban parte de la logística, mientras que la banda era liderada por los reclusos Tomás de la Cruz Sosa Servián (procesado por secuestro) y José María Martínez García alias Chema (procesado por homicidio).

El comisario Cardozo explicó que las mujeres, familiares de los reclusos, tenían como función realizar llamadas para extorsionar, confeccionar documentos de contenido falso y cobrar los giros de dinero producto de las extorsiones.

Según el Ministerio Público, las víctimas eran captadas o atraídas a través de perfiles falsos en la red social Facebook desde la cárcel. Una vez que establecían el vínculo de confianza se intercambian números de WhatsApp, medio donde se intercambiaban imágenes de contenido sexual (fotos y videos íntimos). Esto era utilizado para extorsionar y pedir sumas de dinero a sus víctimas, mediante la amenaza de denuncia por pedofilia y pornografía infantil.

Los montos dependían de la capacidad económica de cada víctima, en su mayoría hombres casados de gran poder adquisitivo o cargos públicos.

Según el fiscal Federico Delfino y el comisario Nimio Cardozo, los miembros de la banda usaban diversos modus operandi, donde se hacían pasar por periodistas, policías, funcionarios judiciales e incluso inventaban actas policiales falsas para el apriete.


¿Dónde denunciar y cómo evitar?
Sextorsión es el acto de extorsionar a la víctima basándose la amenaza de publicar datos, como fotografías, videos o mensajes íntimos, que consiguió antes de la amenaza. El chantaje consiste en solicitar más imágenes íntimas, dinero o cualquier otra acción para no hacer públicos estos contenidos.
Se recomienda a las víctimas de éste tipo de delitos que recurran a la Unidad Especializada de Delitos Informáticos, ubicada sobre las calles Humaitá casi Colón de Asunción. El número de contacto es el (021) 494-657.
También se puede acudir a la Unidad Especializada en Trata de Personas y Explotación Sexual en Niños, Niñas y Adolescentes, que se encuentra en la oficina ubicada sobre Rojas Silva 1.410 esquina Lomas Valentinas, cuyo contacto es (021) 205-851.
Además, del servicio de Fono Ayuda 147, que se habilitó en forma gratuita para asesoría y cualquier tipo de denuncias relacionadas a menores de edad.
Algunos tips para evitar ser víctima de sextorsión es no generar imágenes de contenido sexual, ya que esta información también puede ser viralizada luego de la pérdida de un teléfono móvil, entendiendo que la protección de un celular se puede vulnerar fácilmente.
De la misma forma, es importante no descargar archivos desconocidos o enlaces porque al hacerlo se descarga un software que permite que el pirata acceda a todo el contenido del usuario. No aceptar solicitudes de amistad de personas extrañas. Tampoco aceptar solicitudes de amistad de personas desconocidas, ni compartir ningún tipo de imagen de contenido sexual con nadie.

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