14 mar. 2026

Santidad de la Iglesia

Hoy meditamos el Evangelio según San Marcos 2, 18-22. La Iglesia es el vestido nuevo, sin roturas; es la vasija nueva preparada para recibir el espíritu de Cristo, que llevará generosamente hasta los confines del mundo, y mientras existan hombres sobre la tierra, el mensaje y la fuerza salvífica de su Señor.

Todo árbol bueno produce buenos frutos, y la Iglesia da frutos de santidad. Desde los primeros cristianos, que se llamaron entre sí santos, hasta nuestros días, han resplandecido los santos de toda edad, raza y condición.

La Iglesia no deja de ser santa por las debilidades de sus hijos, que son siempre estrictamente personales, aunque estas faltas tengan mucha influencia en el resto de sus hermanos. Por eso, un buen hijo no tolera los insultos a su madre, ni que le achaquen defectos que no tiene, que la critiquen y maltraten.

El papa Francisco a propósito del evangelio de hoy dijo: “Los escribas querían poner en dificultad a Jesús y por ello le preguntan por qué sus discípulos no ayunan, tendiéndole una trampa y Jesús y responde: “A vino nuevo, odres nuevos”. La novedad del Evangelio. ¿Qué nos trae?, alegría y novedad. Estos doctores de la ley estaban cerrados en sus mandamientos.

San Pablo, hablando de ellos, dice que antes de llegar Jesús, todos estábamos confinados como prisioneros bajo la ley. Una ley que no era mala: pero los mantuvo prisioneros. Y la fe se reveló, en Jesús. El pueblo tenía la ley que le había dado Moisés; y después tantas de estas costumbres y pequeñas leyes.

Alguien podría objetar, ¿pero los cristianos no tienen ley? ¡Sí! Jesús ha dicho: ‘Yo no vengo a abolir la ley, sino a llevarla a su plenitud. Y la plenitud de la ley, por ejemplo, son las Bienaventuranzas, la ley del amor, el amor total, tal como Jesús nos demostró con su amor. Y cuando Jesús reprende a estas personas, estos doctores de la ley, les llama al orden por no haber mantenido las personas con la Ley, sino de hacerlo esclavo de pequeñas leyes, de muchas pequeñas cosas que deben hacer.