Decenas de miles de personas se han visto damnificadas por las intensas lluvias torrenciales que azotan desde el pasado martes la región central del país y que desde la madrugada de ayer caían con fuerza en la capital, Santiago de Chile, donde ya han causado desalojos por inundación, interrupciones del suministro de electricidad y problemas de tránsito, además de obligar a suspender las clases en los colegios y universidades.
Tras participar en el Comité de Gestión de Riesgos y Desastres (Cogrid), celebrado ayer, el secretario de estado de Interior, Manuel Monsalve, afirmó que “lo peor” de las lluvias “ya pasó”, y que por ello se levantó la alarma roja que pesaba sobre la región capitalina y las vecinas de Ñuble, Biobío, Coquimbo, Valparaíso y O’Higgins. EFE