Por Iván Lisboa
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“El cambio empezó a plasmarse por el 2005 con la compra de 100 colectivos nuevos. Hoy en la ciudad hay 500 buses con menos de 4 años y la mitad funciona con aire acondicionado, con una aprobación del 95% de la gente”. Esto es parte de lo que afirmó en entrevista con ÚH el intendente de Salta, Miguel Isa. El político argentino, de visita en el país, hizo una pausa en sus actividades y explicó el proceso de transformación del transporte en esa ciudad.
Empezó relatando que al asumir la Comuna, Salta presentaba los mismos problemas que viven día a día los pasajeros en Asunción y área metropolitana: colectivos viejos y en mal estado, mala frecuencia y mal pago a los choferes, con una consecuencia fatal: el pésimo trato al usuario.
Una encuesta realizada en el 2003 señalaba que al 70% de los 500.000 habitantes de esa ciudad lo que más le preocupada era el sistema de buses. Es que la mala calidad del servicio dificultaba a los pobladores ir al trabajo, al colegio o hacer los trámites.
“Entonces decidí hacer mi campaña encima del bus”, comenta Isa, al momento de agregar que tras ganar las elecciones se decidió traer a expertos de Curitiba para reformar el transporte, con ayuda de la Gobernación.
Resaltó que tras reuniones y mesas de trabajo, las primeras determinaciones fueron cambiar el sistema de pago, que pasó de ser por pasajero-kilómetro a kilómetro recorrido, y la adquisición de 100 unidades nuevas, con recursos públicos, pero bajo contrato de devolución con las compañías permisionarias.
Es así que se crean la empresa público-privada AMT (Área Metropolitana de Transporte), que pasó a ser la entidad que maneja el sistema, y SAETA, la firma que explota y administra los ómnibus.
Doble. Cuando empezó el proceso de recambio para dar abasto a la demanda se necesitaban 300 colectivos, según el jefe comunal. Hoy, por el aumento de viajeros están en circulación 500 micros.
Remarcó que tras la renovación de los buses chatarra, el segundo paso del plan era la incorporación de unidades climatizadas, aunque sin alzar la tarifa, en este caso 2,50 pesos.
“Se dio un cambio radical, los colectivos venden el doble de boletos y ganan hasta tres veces más. Allá (Salta) las discusiones y los conflictos fueron los mismos que acá, que iban a trabajar a pérdida y que no funcionaría. Pero los números demuestran que no es así: 7 de cada 10 salteños se mueven en bus y de ese 70% que estaba preocupado en el 2003, hoy solo hay un 5%", expresó.
Isa finalizó dando énfasis en que el cambio de unidades chatarra por nuevas y climatizadas requiere de acompañamiento municipal, con el arreglo y mantenimiento de las vías. También dijo que para mantener la tarifa a precio bajo es necesario un subsidio.