11 ago 2026

Salieron por la ventanilla, nadaron y están vivos

Arsenio López (26) perdió el trabajo que tenía que empezar el lunes, en Ciudad del Este. El domingo pasado iba entre los pasajeros del ómnibus de la empresa Salto Cristal. Partió de la colonia María Antonia en el primer bus de la madrugada. Le aguardaba un trabajo en el sector de la construcción. Cuando el bus se precipitó al agua, desde el puente, cuenta que se dio cuenta enseguida de lo ocurrido. “El ómnibus cayó lentamente, aún así, mientras reaccionamos con el vecino que venía al lado, ya estábamos en el fondo y el agua empezó a tomar todo el colectivo, como un remolino”, recuerda. Él abrió la ventanilla, intentaba nadar, pero no podía evitar beber mucha agua. Le costó respirar. La corriente lo arrastraba. Fue a parar como a 200 metros del lugar. Al igual que Luis Lares (58) que, por su parte, se dirigía a Luque a visitar a una hermana.

“Intenté abrir la ventanilla. Consciente de lo que pasaba, pensé en mi hijito y en la responsabilidad que tengo con él. Logré salir”, dice.

Luis también, pero él debió romper la ventanilla de vidrio. “Hacía mucho frío, con dificultad alcancé la costa y me agarré a una rama. Allí estuve como una hora, tiritando de frío. Me rescataron a más de 200 metros del puente”, relata. Don Luis se siente agradecido con Dios por salvarse. Pero se siente mal, porque otros no tuvieron la misma suerte.