20 ene. 2026

Sala Penal confirma pena de 23 años

La Sala Penal de la Corte confirmó la condena de 23 años de cárcel para un joven hallado culpable de matar durante un asalto en un colectivo a un estudiante universitario en el Alto Paraná. La sentencia afecta a Francisco Javier González Martínez, quien tenía 18 años en el momento del hecho, y fue hallado culpable por homicidio doloso y robo agravado. Él niega la autoría del crimen.

En juicio.  Francisco Javier González, junto a su defensora, durante la audiencia en el caso.

En juicio. Francisco Javier González, junto a su defensora, durante la audiencia en el caso.

El caso es por la muerte del estudiante universitario Rubén Tuncho Darío Chaparro, registrada el 30 de mayo de 2009. Los ministros Alicia Pucheta de Correa, Sindulfo Blanco y Luis María Benítez Riera, en forma unánime, confirmaron el fallo del Tribunal de Apelación Penal, Segunda Sala, del Alto Paraná, del 15 de febrero de 2013. Los camaristas, a su vez, habían confirmado la sentencia dictada en el juicio oral, el 21 de setiembre de 2012, por los jueces Carmen Barrios, Cleto Quintana y Neyder Alarcón. Los jueces determinaron que Francisco Javier González fue el autor del disparo que segó la vida del joven estudiante de la carrera de Ingeniería Electrónica, durante el suceso ocurrido en el interior de un transporte público que se desplazaba en el km 5,5 de la avenida San Blas repleto de pasajeros. El acusado fue reconocido por una testigo, quien dijo en el juicio que Francisco González se sentó a su lado en un ómnibus de la empresa 3 de Febrero, el día en que consumó el crimen junto con otras tres personas, entre ellas una mujer.

casación. La defensa del acusado presentó la casación con el argumento de que la prueba de reconocimiento de persona se realizó fuera de la ley, ya que la testigo lo había visto antes en la sede policial.

También cuestionó las testificales, además de señalar que el fallo dictado por los camaristas era totalmente infundado. Los ministros, por su parte, señalan en el fallo que el recurso de casación no podía prosperar por estas argumentaciones, ya que las quejas se refieren mucho al juicio oral.

Alegan que por el principio de inmediación, esto no podía ser revalorado por los camaristas ni por la Corte. Asimismo, al analizar el fallo, apunta que el mismo estaba bien fundado, ya que respondió a todos los cuestionamientos de la defensa. Al final, Pucheta vota por la confirmación de la condena para el encausado. Sus colegas, Sindulfo Blanco y Luis María Benítez Riera, se adhirieron al voto de la ministra.