03 may. 2026

Rubén Rodríguez celebra 40 años de carrera radial

Por Rocío Cáceres

ruben rodriguez

El pionero confirmó que el mismo Horacio Cartes le propuso candidatarse como gGobernador de Central. Foto: Archivo.

rcaceres@uhora.com.py

El Pionero Rubén Rodríguez celebra 4 décadas de labor como locutor, la profesión –que pese a ser multifacético– es en la que se siente más cómodo. “Esta pasión es solo comparable a la intimidad con la persona que amas, a la posibilidad de escribir el best- seller o crear la obra musical anhelada”, asegura.

El carismático conductor pensó en varias maneras de celebrar estos 40 años, ya sea con concierto, teatro, leyendo poemas y otras formas, pero finalmente lo hará como celebra cada día, en contacto con su fiel público. “Mi celebración personal es el cariño de la gente, que desde 1973 hasta hoy me acompaña en las radios de Paraguay, desde ZP12, Chaco Boreal, Ñanduti, Radio Nacional, 1° de Marzo, FM 97.1, Cardinal, Cordillera, Yacyreta, Canal 100, Fernando de la Mora, La Estación, y ahora llegando a FM Corazón 99.1, mi querida radio”, comenta con su sonrisa característica.

INICIOS. El hombre de radio dio sus primeros pasos de niño, ya que cuando solo tenía dos años, su padre –el recordado Miguel Ángel Rodríguez– viajó a Pilar para dirigir la Radio Carlos Antonio López ZP12. “Prácticamente mis primeros gateos fueron entre cables, consolas, discos y micrófonos”, rememora el Pionero, quien habló en radio a los 8 años, aunque no profesionalmente.

El “debut microfónico profesional” no tardó en llegar, ya que con escasos 10 años, Rubencito trabajó junto a Ilfo Brest, locutor pilarense. “Era en su programa de la siesta; claro, lo hacia sin permiso y a escondidas de mi padre, codeándome con varios excelentes locutores”, cuenta.

El talento ya se hacía notar y al llegar a Asunción, para empezar la secundaria en el Colegio Cristo Rey, Rubén fue alentado por Carlos Penayo, Héctor Granada y Rodolfo Schaerer Peralta para integrarme la Radio Chaco Boreal; y a partir de ahí empezó una vertiginosa carrera, que lo llevo a varias emisoras. “Pasé por Radio Nacional del Paraguay, la emisora estatal para servir a la patria y no perder el día a día en el micrófono, también pasé por radio Ñanduti para estar con el señor Humberto Rubin sintiéndome como un hijo suyo en una pasantía de lujo”, sostiene.

Afortunadamente, Rubén no recuerda malos momentos en su carrera. “Los comienzos son difíciles, hay personas que con malicia hacen que principiantes parezcan tontos o inexpertos en demasía; de allí que yo intento, y lo seguiré haciendo hasta el final de mis días, ayudar a todo aquel que desee incursionar en esta profesión”, asegura. En cambio, los buenos recuerdos suman para el Pionero, quien atesora aquellos momentos vividos con sus compañeros.

tradición familiar. Rubén heredó el talento de su padre, Miguel Ángel, que no precisamente lo influenció, pero lo llevaba al set de locución y eso cambió a Rubén. “Iba como copiando todo lo que papá a diario hacía: lectura de noticias, presentación de artistas, y en aquel entonces en el predio de la radio, la presentación de grupos como Los Galos, Los Ángeles Negros, el gran Palito Ortega y el magnifico Leo Dan”, rememora al asegurar que “así nacieron en mí, sin querer, las ganas de animar ante el gran público”, asegura.

Pero la tradición familiar continúa con Junior, hijo del Pionero, lo que lo enorgullece enormemente. “Siento una mezcla de felicidad y orgullo, primero mi padre, luego yo y ahora mi hijo; tres personas totalmente diferentes en situaciones y generaciones muy dispares. Es un apellido que ya forma parte de la historia de la tevé y la radio en Paraguay”, comenta.

pionero. Sus compañeros Schaerer Peralta y Ricardo Rodas Vill bautizaron a Rubén con el mote de Pionero. “Ellos recuerdan que fui yo el primero que empezó con la animación incorporando equipo de sonidos y luces (Caracol Club y seccionales) apoyado por el éxito radial y la figura proyectada por los musicales de televisión, me lancé junto a Nicolás Delgado y fuimos pioneros, eso va estar siempre escrito en los anales de la historia”, comenta.

Esa labor, la de animación de fiestas, también sigue vigente en la vida de Rubén y la encara a través de la Organización Rodríguez. “La idea nació cuando uno de mis colaboradores en tono de risa comenta mi costumbre de ordenar o limpiar hasta la parrilla después de una fiesta, y Junior llevó esto a su máxima expresión al armar una productora y oficina de artistas, con local propio en Lambaré; allí tiene estacionamiento para vehículos, oficina de la revista, sala de ensayos y dormitorios para los músicos. La organización ya es una empresa en toda la dimensión de la palabra”, cuenta Rubén Rodríguez.

A cuatro décadas de su inicio, Rubén sigue trabajando con la misma dedicación de siempre y cuidando cada detalle, lo que quizá sea el secreto para que la voz de oro del Paraguay siga vigente.