La víctima explicó que estaba esperando el colectivo de la Línea 27 para dirigirse a su casa en Sajonia, tras una actuación en las cercanías del Multiplaza.
Mientras esperaba el colectivo, apoyó el requinto por una columna, pero como no venía el bus y ya pasó una hora, decidió caminar. En el camino le interceptaron dos hombres en motocicleta, quienes, sin mediar palabras, le “apretaron” con el arma y agarraron su requinto y se dieron a la fuga.
Si bien el valor monetario no es mucho, el artista sostuvo que ese requinto “estuvo en las buenas y en las malas”. “Recorrí muchos países con ese instrumento, uno nunca quiere perder lo que es suyo”, expresó casi entre lágrimas.
El artista hizo la denuncia en la Comisaría 16ª Metropolitana.
Resignado, Kiko ya está viendo la posibilidad de comprarse otra guitarra.