Política

Rivas sigue tranquilo en su banca por falta de presión

 

Es un caso calcado al del ex diputado José María Ibáñez y sus caseros de oro, pero la diferencia que existe con el proceso de Tomás Éver Rivas es el poco impacto en la ciudadanía, lo que le da mucho más aire para afrontar su proceso en el ámbito judicial y permanecer sereno en su banca en el Congreso.

El diputado del Partido Patria Querida (PPQ) Sebastián García dijo que la clave está en las expresiones ciudadanas de indignación.

“La diferencia es la presión ciudadana. El involucramiento ciudadano. En el caso de Ibáñez, la indignación ciudadana fue clave para que los mismos legisladores entendieran que ya era insostenible”, expresó.

No obstante, señaló que a pesar de que el contexto para Rivas es calmo, podría colmar la paciencia de la gente.

“Creo que están jugando con la paciencia y se va a llegar a lo mismo eventualmente. Apenas avance el proceso, el juicio, se van a ir tomando nuevas acciones”, manifestó García.

El legislador recordó que desde su bancada habían propuesto su pérdida de investidura, pero no alcanzaron los votos. Entonces, indicó, deben darse nuevos elementos o avances en el caso para que se considere volver a tratar, ya que depende de la mayoría.

Por su parte, la diputada del Partido Encuentro Nacional (PEN) Kattya González recordó que Ibáñez también había sido salvado, como Rivas, pero coincidió en que lo determinante es la presión social. “El caso Ibáñez concluye con un pronunciamiento judicial que fue la suspensión condicionada del procedimiento, donde él acepta los hechos. A Ibáñez se le salvó también, él renuncia luego de la presión popular, no aguantó, fueron como 15 días después de las manifestaciones que termina renunciando”, resaltó la parlamentaria.

Añadió que ningún diputado fue hasta ahora suspendido ni destituido. “Acá ningún diputado aún fue afectado con suspensiones ni expulsiones. Están todos iguales. El caso de Rivas no generó la misma hilaridad que generó el de Ibáñez. Y hace falta más presión en todos los casos de los parlamentarios”, destacó.

El colorado cartista Tomás Rivas fue procesado luego de una investigación de Última Hora que reveló que sus caseros cobraban un sueldo de la Cámara de Diputados, un caso similar al de José María Ibáñez, quien había sido blanqueado, pero la presión ciudadana lo obligó a renunciar. Rivas también recibió escraches, pero en menor medida, y logró la protección de sus pares.

En el ámbito de la Justicia logró evitar varias veces su audiencia preliminar con chicanas y dilatando el proceso.

El diputado de Paraguarí fue salvado al mismo tiempo que el liberal Carlos Portillo y el colorado Ulises Quintana, este último preso actualmente en la cárcel de Viñas Cué y sustituido por Rocío Abed.

Se espera que el diputado Miguel Cuevas corra la misma suerte luego de haber sido recluido en la Agrupación Especializada.


Creo que se está jugando con la paciencia y se va a llegar a lo mismo (que el caso Ibáñez) apenas avance el proceso.
Sebastián García,
diputado PPQ.

El caso de Rivas no generó la misma hilaridad que generó el de Ibáñez. Y hace falta más presión en todos los casos.
Kattya González,
diputada PEN.

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