En los casos de transmisión vertical, el niño queda bajo observación desde el momento que nace y si no presenta ningún síntoma a las 48 horas de vida, que generalmente es el tiempo de alta, entra en seguimiento estricto. Posteriormente se reporta el caso y se toman las medidas de cuidado con la mamá como el aislamiento, el uso de mosquitero y la eliminación de criaderos en los alrededores y se realiza un control clínico periódico, porque el inicio de las manifestación de síntomas puede tardar 10 a 15 días.
Los síntomas como rash o la alteración de la piel son los más frecuentes y es cuando se solicita la realización de análisis laboratoriales y se hace una evaluación del estado, indica Fonseca.
EFECTOS EN LOS BEBÉS. En el caso de los tres pacientes registrados en marzo, uno de ellos tuvo una dificultad respiratoria y reacciones en piel y fue cuando se solicitó la serie de estudios. En el caso de los otros dos pacientes desarrollaron síntomas al tercer y cuarto día de vida, recordó Fonseca.
Que una embarazada esté con diagnóstico de dengue no implica que el bebé nazca con la enfermedad, aclara la profesional. “Es una probabilidad. Pero si la mamá está con dengue al momento del parto existe un periodo de viremia porque el dengue tiene sus etapas de contagio, que son los primeros 5 días”, recordó Fonseca.
Cuando ocurre el caso se insiste con la medidas de prevención de transmisión tales como el aislamiento, porque luego del parto se puede dar la transmisión horizontal intrafamiliar, advirtió la profesional.
“El periodo de viremia que son los primeros 5 días es cuando hay que cuidar y utilizar las barreras como los mosquiteros porque existen casos de dengue de recién nacidos después de que la mamá haya contraído el virus y que la situación no esté relacionada con el momento del parto”, puntualizó.
Insistió en la importancia de la consulta precoz cuando se inician los síntomas, ya que en forma general los casos de muertes están asociados con una consulta tardía.
Dentro del protocolo de atención en salud, las embarazadas con síndrome febril entran como casos sospechosos y deben quedar hospitalizadas para un control más estricto.