17 ago 2026

Reflexionar antes de tomar decisiones

Se lo conté a un amigo y muy dura fue la reacción natural de esta persona al escucharme.

Hace meses fueron presos en el Bañado Sur un matrimonio por venta al menudeo de crack. Se los llevaron a Tacumbú y al Buen Pastor y sus tres hijos se quedaron “al aire libre” sin nadie que los cuidara.

Primera pregunta: ¿por qué los policías no se enteran bien de las circunstancias concretas de los seres humanos que encarcelan?

Poco después uno de los hijos de 13 años fue sorprendido por la policía en una moto. Fue llevado a la comisaría y la fiscalía para que no lo encerraran en el Correccional de Menores de Itauguá le dio una pena sustitutoria de comprar leche por valor de 300.000 guaraníes y con factura de compra. Esta era una condición obligatoria.

Segunda pregunta: ¿es que la fiscalía no sabe que este niño de 13 años al no tener además a nadie adulto cerca, porque su padre y madre están en la cárcel, no tiene manera de encontrar esos 300.000 guaraníes para comprar leche con factura y luego llevarla a la fiscalía?

La fiscalía ha recibido ya la leche con factura. Y es que la solidaridad entre los pobres es mayor que estos desaciertos.

¿Qué nos está pasando? ¿Perdimos el sentido de pensar para tomar decisiones? ¿Por qué los que tienen autoridad, parece que para quitarse del medio el problema, deciden lo más fácil para ellos, sin caer en la cuenta de que cometen verdaderas aberraciones?

Me dijeron que por falta de tomar leche cuando niños pequeños en muchos de ellos las neuronas no se unen, con lo que reciben daños irremediables. Esto sucede desde hace muchos años.

No nos extrañemos, entonces, que nos vayamos encontrando más adultos de la cuenta con estas características. Ellos no tienen la culpa, pero racionalmente no parecen reflexionar.