A través del rastreo por mapa satelital con los datos contenidos en los documentos entregados por Itaipú al Congreso, el equipo de ÚH pudo identificar el lugar donde se encuentran estos supuestos puertos, y se observa que se encuentran escondidos entre el monte, los enormes campos de cultivo mecanizado y el río Paraná (lago de Itaipú).
De hecho, en el caso de los puertos cedidos por la binacional a la ANNP a fines del año 2012, durante el gobierno de Federico Franco, estos ni siquiera están identificados por la propia administración de la ANNP y se encuentran totalmente escondidos en la zona.
Dicha cesión se realizó con la firma de los entonces directores de Itaipú Franklin Boccia y el brasileño Jorge Samek, así como el entonces titular de la ANNP Fernando Javier Nicora López Moreira.
El documento señala dos polígonos de casi 5.000 y casi 4.000 metros cuadrados de la finca 1.4141 de los distritos de Nueva Esperanza y San Alberto, y otros dos polígonos de casi 5.000 metros cuadrados cada uno de la finca 8.958 de San Alberto.
Aplicando las coordenadas que corresponden a los mojones indicados en el documento, se pudo llegar a obtener la vista satelital de estos lugares, donde se observa que no existe ningún tipo de oficina ni infraestructura portuaria, simplemente son caminos delgados que se abren desde los cultivos mecanizados para ingresar al monte hasta llegar al río Paraná.
El propio titular de la ANNP, Ramón Retamozo, reconoció lo que ÚH reveló, que en la zona existen al menos unos doscientos puertos clandestinos. Las características de estos puertos son idénticas a dichos puertos ilícitos.
MUNICIPALIDADES. En el caso de las cesiones realizadas por Itaipú a las municipalidades de Nueva Esperanza y Santa Fe del Paraná ocurre lo mismo.
El equipo de ÚH también realizó la búsqueda a través de los datos contenidos en los documentos, y determinó la posición exacta de los mismos, tal como los de la ANNP.
Las áreas de embarcadero que obtuvieron las comunas de Nueva Esperanza y de Santa Fe del Paraná de la binacional también se encuentran entre montes y los inmensos cultivos mecanizados, sin ningún tipo de oficinas de control, y cerca de ellos se observan otros embarcaderos que serían clandestinos.
LOS NARCOSOJALES DE ITAIPÚ: NEGOCIADO Y DESTIERRO BINACIONAL (LXXXVIII)