Política

Presidente de Dende advierte que crispación complicará gobernabilidad

 Costará conseguir mayorías en el Congreso para aprobar proyectos y se avizora un escenario complicado, reflexionó Alberto Acosta Garbarino. Habló de la necesidad de lograr un saneamiento moral en el país.

El presidente de Desarrollo en Democracia (Dende), Alberto Acosta Garbarino, considera que el próximo periodo de Gobierno –que arranca el 15 de agosto– será complicado en materia de gobernabilidad y costará conseguir mayorías en el Congreso.

Como nunca antes en un periodo de transición hubo demasiada turbulencia política, cree que eso afectará.

“El próximo periodo va a ser complicado para la gobernabilidad. Le va a costar mucho (a Mario Abdo Benítez) conseguir las mayorías en el Congreso para aprobar sus proyectos por la fragmentación política que hay”, reflexionó Acosta Garbarino, quien participó ayer en la inauguración del Instituto del Banco Central del Paraguay.

Indicó que existe una enorme crispación política. “También hay una gran crispación social. La gente está nerviosa y con razón”, apuntó.

Acosta Garbarino remarcó que en este ambiente será muy difícil llevar adelante algunos proyectos que necesitan de consenso político y social, como el caso de una eventual reforma constitucional.

“Tenemos temas importantes en el próximo periodo. Se habla de una reforma constitucional, pero en este ambiente sería una locura hacer una reforma constitucional. Eso se hace en un ambiente de tranquilidad, de una nueva visión país y no (en medio de) peleas y enfrentamientos”, dijo.

saneamiento moral. Sobre la presión ciudadana que consiguió la renuncia de José María Ibáñez, consideró que es producto de un deterioro de la clase política que viene de hace muchos años.

“El caso Ibáñez es un caso más digamos de muchos otros casos de corrupción que han salpicado a la clase política y los escándalos que han surgido en los últimos años y que son producto de un deterioro que viene desde hace mucho tiempo”, enfatizó.

Mencionó que en la década de los 70, los obispos de Paraguay se pronunciaron en un documento denominado Saneamiento moral de la Nación, en donde hacían hincapié en el grave deterioro moral que había en el país. “Ese deterioro se ha ido profundizando en estos años de democracia y es culpa de los políticos. También hay responsabilidad del sector empresarial y la sociedad civil”, significó.

En ese sentido, mencionó que sigue siendo muy alto el nivel de informalidad en la economía paraguaya. Además de que “sigue siendo bajo el nivel de empleo digno de la gente que tiene seguro social y mucha gente está fuera del sistema previsional”.

También llamó la atención a los empresarios que financian campañas de políticos.

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