Después de una reunión en la capital ucraniana este mes, el multimillonario propietario del club de fútbol inglés Chelsea y al menos dos altos funcionarios del equipo negociador ucraniano “presentaron síntomas”, escribe el periódico, citando a “personas al tanto de esta situación”.
Los síntomas descritos, entre los que señalaron ojos enrojecidos y llorosos, descamación de la cara y las manos, luego mejoraron “y sus vidas no corren peligro”, agrega el WSJ.
Una fuente familiarizada con el asunto confirmó el reporte a la AFP, declarando: “Desgraciadamente ocurrió lo que informó el Wall Street Journal”.
SABOTAJE. Las fuentes del diario hablaron de un posible envenenamiento y de presuntos partidarios de la línea dura en Moscú que, según dicen, quieren sabotear las conversaciones destinadas a poner fin a la guerra en Ucrania.
Un familiar de Abramovich, sin embargo, dijo por su parte que no estaba seguro de la identidad de quienes habrían apuntado contra el grupo, especifica el Wall Street Journal, afirmando además que los expertos occidentales no pudieron determinar la causa de los síntomas.
El asesor presidencial ucraniano, Mykhailo Podolyak, no confirmó el incidente y aconsejó seguir “solo la información oficial”.
“Todos los miembros del equipo de negociación están trabajando hoy con normalidad”, indicó. “Hay muchas especulaciones sobre la información en los medios de comunicación y varias teorías conspirativas”.
El periódico confirma en cualquier caso que el oligarca ruso, considerado cercano al presidente ruso, Vladimir Putin, y ya objeto de sanciones de la Unión Europea y el Reino Unido tras la invasión de Rusia a Ucrania, comenzó a viajar entre Moscú y Ucrania como parte de una mediación para poner fin al conflicto.
Según el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, varios empresarios rusos, incluido Abramovich, se habían ofrecido a ayudar a Ucrania.
“No tenía intención de matar, solo era una advertencia”, señaló en el Journal Christo Grozev, investigador del colectivo de código abierto Bellingcat, tras estudiar el incidente.
CHOCOLATE Y AGUA. Bellingcat tuiteó que los tres hombres que experimentaron los síntomas “solo consumieron chocolate y agua en las horas previas a la aparición de los síntomas”. The Wall Street Journal reveló la semana pasada que el presidente ucraniano había pedido a su homólogo estadounidense, Joe Biden, que no sancionara a Abramovich, argumentando que podría desempeñar un papel en las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia.
Y, de hecho, el nombre del multimillonario no figura en este momento en la lista de oligarcas de sancionados por Washington, ampliada varias veces desde la ofensiva rusa lanzada el 24 de febrero, la última el jueves pasado.
Pérdidas por la guerra superan USD 500.000 millones, según Kiev
El Gobierno ucraniano estimó que las pérdidas económicas causadas por la guerra con Rusia ascienden a más de 500.000 millones de dólares, anunció el lunes la ministra de Economía ucraniana, Yulia Svyrydenko.
La ministra cifró en “564.900 millones de dólares” el “impacto directo de las destrucciones” desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero, que incluyen “las consecuencias indirectas de los combates” en la economía, como el aumento del desempleo, la reducción del consumo de los hogares o la disminución de los ingresos del Estado.
“Hay que tener en cuenta que cada día las cifras cambian y, por desgracia, aumentan”, dijo Svyrydenko, que también es vice primera ministra.
Las mayores pérdidas se produjeron en las infraestructuras, dijo la ministra, con “casi 8.000 kilómetros de carreteras dañadas o destruidas”, así como “decenas de estaciones de tren y aeropuertos”, con un coste total de 119.000 millones de dólares.
Por otro lado, Svyrydenko estimó que el PIB caería de 112.000 millones de dólares en 2022, lo que supondría una contracción de más del 55% de la economía en comparación con 2021.
El presupuesto del Estado podría perder 48.000 millones de dólares, lo que supone una reducción de casi 90% del presupuesto anual previsto.
Como compensación, Svyrydenko dijo que el gobierno buscaría confiscar activos rusos incautados en el país.