Política

Por quinta vez, el diputado Ibáñez logró evadir una audiencia preliminar

Ayer por quinta vez quedó suspendida la audiencia preliminar para el diputado colorado José María Ibáñez por un recurso de apelación presentado por su ex jefa de Gabinete, María Liz Gutiérrez, contra la fijación de la diligencia en el caso conocido como caseros de oro.

Se acusó al legislador de pagar a los cuidadores de su quinta de Areguá, haciéndolos figurar como empleados de la Cámara Baja.

Con esto, la citatoria judicial se realizaría recién el próximo año. En esta diligencia el juez debía decidir si elevaba o no a juicio oral la causa por estafa, expedición falsa de certificados y cobro indebido de honorarios.

Pasadas las 9.00 de ayer en que estaba fijada la audiencia, se presentó a la sala de audiencias del juzgado N°11, el legislador junto con su esposa Lorena Plabst. En tanto los tres supuestos caseros, Favio Ernán Gómez, Éver Isaac y Viviana Patricia Falcón Valenzuela y la ex jefa de gabinete prefirieron esperar en el pasillo del Palacio de Justicia, para no toparse con su ex jefe.

El 7 de diciembre pasado el caso se destrabó después que estuvo casi un año paralizado por diversas chicanas presentadas por la defensa.

Pero, sin embargo, con la apelación planteada por Gutiérrez el martes pasado la causa quedará nuevamente paralizada.

La encausada bajo patronicio de su abogado Enrique Raúl Snead cuestionó la celeridad por la que el juez Miguel Tadeo Fernández fijó la audiencia preliminar. Con ese recurso efectivamente la audiencia ya quedaba suspendida, pero los acusados se presentaron para firmar el acta. Ahora la Cámara de Apelaciones deberá decidir si rechaza o confirma el incidente.

acusación. La Fiscalía Anticorrupción solicitó el 24 de setiembre de 2014 que el diputado Ibáñez fuese llevado a juicio oral y público por presuntamente pagar con dinero del Estado los salarios de sus empleados.

El escrito presentado por los fiscales relata que el 12 de agosto de 2013, a pedido del parlamentario, sus empleados fueron contratados por el entonces presidente de la Cámara Baja, Juan Bartolomé Ramírez, con un salario de G. 2.500.000 como auxiliares administrativos, sin prestar servicios. Se desembolsaron G. 30 millones en concepto de salarios, entre agosto y noviembre de ese año.

Asimismo, la investigación determinó que un cheque del Congreso fue depositado por el chofer de Ibáñez, Néstor Salinas, en una cuenta del Banco Itaú a nombre de Plabst, según los informes solicitados por el Ministerio Público.

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