En la audiencia preliminar, el fiscal de Marcas Luis Chamorro se ratificó en su pedido de elevación de la causa a juicio oral y público.
Por su parte, la defensa planteó el incidente de prejudicialidad, porque tenía un juicio civil por nulidad de marca, en Ciudad del Este.
No obstante, el magistrado entendió que no correspondía el pedido de la defensa, y elevó la causa a juicio.
Pese a ello, ahora, la defensa planteó recurso de apelación en contra de la resolución dictada por el juez Otazú.
En el caso, la denuncia fue formulada el año pasado por Miguel Quintana Bogado, porque registró a su nombre la marca La Cachorra, junto con las marcas LA K y Etiqueta de patita, con lo que el seudónimo usado por Portillo, de La K-Chorra, era ilegal, de acuerdo a lo que refieren los antecedentes.
La pena, en caso de condena, es de hasta cinco años de cárcel.