La asamblea se hará en el polideportivo municipal Juan Bautista Mbati Agüero, de la ciudad de Caacupé, a partir de las 9:00. Se espera la presencia de 598 convencionales titulares y misma cantidad de suplentes, los que además en el único punto controvertido de la fecha deberán aceptar o rechazar el balance partidario durante el primer periodo de mandato de Efraín Alegre, quien tiene serios cuestionamientos por parte de la disidencia por el manejo de los recursos.
Con ambiente de disputa, descalificaciones y de denuncias como es la constante antes de cada asamblea, los azules esta vez se reúnen para resolver la figura electoral con la que se presentarán en el 2023.
Los convencionales en mayoría deberán votar por autorizar a su Directorio representado por sus autoridades a concretar acuerdos electorales por la vía de la concertación.
En los papeles previos, y de acuerdo con las afirmaciones de todos los sectores del partido, esta votación sería prácticamente de trámite para que se habiliten la chapa presidencial y de las gobernaciones departamentales. No obstante, para los cargos de diputados y senadores no habría tal consenso y se estudiaría en el Directorio caso por caso, una vez habilitado por la convención según sean solicitados.
Para el titular del partido, Efraín Alegre, la concertación es receta de la oposición para fortalecer las chances de alternancia en el 2023.
De igual modo, para el candidato del equipo Nuevo País y actual gobernador de Cordillera, Hugo Fleitas, “no habría problemas” en este punto. Además no habría oposición que los asambleístas apoyen las modificaciones en el artículo 91 del estatuto partidario y sea incorporada la paridad electoral mujer/hombre en listas plurinominales.
CONFLICTO. Según el orden del día de la convención, cuya comisión de poderes estará presidida por la directora partidaria, Pilar Callizo, a continuación de la sesión extraordinaria se pasará a la ordinaria que contiene el punto en el que no hay acuerdo entre las partes en disputa.
Tiene que ver con el balance del periodo anterior de Efraín, cuyo mandato duró de 2016 a 2021. En este punto se verá quién tiene mayoría real entre los convencionales.
En la previa, los disidentes parten con el acuerdo de rechazo al balance de Alegre, y ellos son los equipos del senador Blas Llano y el del tesorero, Dionisio Amarilla.
Para que el rechazo se materialice necesitan la mayoría de 300 convencionales en el caso de que se dé la presencia de todos los 598 convencionales titulares en el lugar.
El principal argumento de la disidencia es que Alegre dilapidó durante los cinco años de ejercicio en la presidencia, unos G. 76.000 millones.
De acuerdo con una auditoría externa, cuyos resultados aún no recoge la Fiscalía para profundizar en las facturas clonadas, el partido gastó en guardias privados y honorarios profesionales de causas particulares del presidente.
Llano denunció que Alegre no puede justificar en qué gastó aportes y subsidios todos estos años. En tanto en las últimas horas, Amarilla señaló que fueron extraídos irregularmente fondos por parte del oficialismo y advirtió “que los responsables del manejo de plata de los fondos del Instituto José P. Guggiari no pueden ser usados para la convención”.
INFILTRADOS. Por su parte, el titular del PLRA, en la última reunión con convencionales, vaticinó la presencia de personas ajenas a la convención, aunque nadie debería ingresar sin acreditación previa. Indicó que “infiltrados de la mafia” buscarían que la convención no lleve a cabo su cometido.
Con relación a los fondos, los oficialistas dicen que la administración a cargo de la vicepresidenta Alba Talavera, tiene por parte de Hacienda el certificado de cumplimiento tributario, por lo que supuestamente mal podrían denunciar que el partido está en quiebra
598
convencionales titulares y 588 suplentes se espera que formen parte de la jornada asamblearia del PLRA.
300
votos o simple mayoría precisa una propuesta para ser aprobada en el caso de que el total se presente.