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Plaza céntrica De la Libertad, deslucida ante falta de mantenimiento municipal

De entre las cuatro plazas de la zona, esta es la más descuidada. Vendedores instalados en el sitio claman por construcción de sanitarios, cambio de mobiliarios y guardias de seguridad nocturnos.

“De noche esto es tierra de nadie. Es un sanitario público, y todas las mañanas debemos realizar una intensa limpieza”. Esta es la descripción que realiza doña Rafaela Cardozo Sánchez sobre el estado de la plaza De la Libertad, sitio en el que tiene un puesto de venta, sobre la calle Chile.

El área se encuentra en pleno centro de Asunción, detrás mismo del Panteón Nacional de los Héroes. Registraba un importante movimiento antes de la pandemia, ya que además del Paseo de los Artesanos también existen pequeños puestos de comidas, venta de tereré y yuyos, casillas de lustrabotas y parada de taxi. Esta plaza, frente a las otras tres de la zona, De los Héroes, Juan E. O’Leary y De la Democracia, es la más descuidada.

Si bien la limpieza por parte de funcionarios municipales es diaria, la falta de mantenimiento en la infraestructura es altamente visible. Parte del caminero y las casillas están deteriorados por el paso del tiempo.

Añosos árboles inclinados necesitan una urgente intervención y ninguno de los asientos cuenta con el área de hierro que formaba parte del respaldero. Fueron rapiñados.

INFRAESTRUCTURA. Los vendedores claman que en el horario nocturno pueda existir mayor iluminación y seguridad; si es posible, también pueda ser enrejada. Pero el pedido principal con el que todos coinciden es la necesidad de sanitarios.

“Antes podíamos ir a la plaza De la Democracia, en el subsuelo, al baño. Ahora, con la privatización, nos prohíben el ingreso. Debemos rebuscarnos en alguna estación de servicio o en un comedor cercano que sea nuestro conocido”, lamentó Guillermo Maidana, lustrabotas del sitio.

Las casillas de los limpiabotas también están deterioradas. El tono gris oscuro de la vieja estructura de metal, y de fondo el piso de bloques de cementos desprendidos, da la impresión de un parque abandonado, en plena zona céntrica de la capital del país.

“Hace años que desde la Municipalidad nos prometen que van a renovar nuestras casillas, pero nunca se cumple”, señala don Guillermo Maidana desde su puesto de lustrabotas, en parte invadido por herrumbre y aberturas. Detrás de su silla, en la pequeña pared de metal, dos figuras de santos, plasmadas en gastadas terciadas, se mueven al compás del viento. El hombre mira constantemente a ambos costados de su local. Aguarda algún potencial cliente en una silenciosa mañana en tiempos de pandemia.

A pocos metros, la galería del Paseo de Artesanos tampoco se queda atrás con la falta de renovación de sus viejos puestos. Hasta el momento solo unos pocos vendedores pudieron abrir nuevamente sus casillas. La venta, afirman, es casi nula.

“Nos habían comentado que existe un proyecto de mejoramiento de la plaza, pero hasta ahora no se socializó con nosotros eso. Pedimos que puedan involucrarnos, que tengamos participación”, expresó doña Rafaela.

En el área diagonal de este lugar de esparcimiento, los respalderos de los bancos de la plaza O’Leary también fueron rapiñados. Sin embargo, este sitio se muestra con cierta mejor condición que el anterior.

COMUNA. Desde la Municipalidad de Asunción señalaron que se trabaja en un proyecto de mejoramiento de las plazas céntricas; sin embargo, la ejecución se prevé recién para el 2021.

En cuanto a inseguridad, afirman que se coordinan con la Policía Nacional los controles nocturnos y no cuentan con suficientes guardias de seguridad para áreas verdes.

Sostienen que varios funcionarios asignados a custodiar parques forman parte del grupo de riesgo y no están asistiendo a sus lugares de trabajo para evitar exponerse al Covid-19, por lo que debieron realizar una reorganización de los guardias disponibles para áreas verdes.


Hace falta la instalación de sanitarios, pero que no sean solo letrinas, y también faltan guardias nocturnos.
Rafaela Cardozo,
artesana.

Varios de los viejos y grandes árboles están por caerse. La plaza carece de iluminación y seguridad nocturna.
Bernardo Pereira,
lustrabotas.

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