“Yo solo pido que los otros dos, en este caso Lorenzo Fretes y Luciano Riveros, vayan también a la cárcel, ya que ellos fueron los que ayudaron a Agustín para llevarla a mi hija lejos de su casa, aprovechando la inocencia de una menor”, explicó Félix Benítez.
Este manifestó que hasta el momento el caso está caratulado como violación de la patria potestad y dentro de la investigación está un presunto homicidio culposo, que el padre de la menor fallecida pide que este último delito sea incluido en la carpeta fiscal.
Benítez dijo que este Agustín Fretes había admitido en la cárcel que Liz Carolina murió ahogada cuando ambos estaban cruzando el río Acaray, que el hombre la soltó del brazo y la correntada la arrastró hasta desaparecer.
Sin embargo, en la carpeta fiscal está escrito que la menor murió ahogada cuando intentó cruzar sola el río, sin la ayuda de nadie.
La desaparición de la niña ocurrió en la madrugada del 1 de setiembre pasado, cuando Agustín Fretes prácticamente raptó a la menor de su casa para llevarla hacía el río Acaray, ayudado presumiblemente por Luciano Riveros, su amigo, mientras que el hermano del novio, Lorenzo Fretes, esperó a la pareja en la otra orilla del río para llevarlos hacia un rumbo desconocido.
Pese a que varios testigos fueron a declarar, ninguno de los nombrados fue detenido. Solo Agustín Fretes está recluido en la cárcel regional.