“Sin entrar a generalizar, al que hace mal su gestión hay que castigarle de manera electoral, y si hay un daño más profundo en lo administrativo, están las instancias judiciales”, afirmó.
“Hay que decir que también hay una suerte de déficit en la función de las Juntas Municipales. Creo que no están cumpliendo su deber a cabalidad como se debe”, dijo.
Apuntó que en este ámbito también deben hacer autocrítica los integrantes de las concejalías, que para el diputado, en muchos casos pueden ser considerados incluso cómplices de sus intendentes.
“Las concejalías constituyen el primer control que tienen los municipios, son las que aprueban los balances y tienen toda la documentación a su alcance. Pero lo que ha pasado en estos años es que se presenta un pedido de intervención sobre lo que los concejales ya aprobaron, entonces, hay una falla en el sistema de control”, explicó. Afirmó que deben ser los concejales quiénes garanticen en cierta forma una mayor transparencia del uso de los recursos ejerciendo el control “La Contraloría es un ente que audita sobre hechos históricos, en cambio la Junta Municipal puede realizar en todo el año”, afirmó.
Calificó de loable el trabajo de la Contraloría pese a las limitaciones en materia logística y de RRHH. Dijo que las intendencias en que se detectan falta de presentación de documentación, a la que no le aprueban balances ni presenta rendición de Fonacide, pueden ser las que deban establecer un parámetro para un plan de auditoría.