23 abr. 2024

PGN 2023

El viceministro de Economía, Iván Haas, reiteró que para el Ministerio de Hacienda no es una opción el veto total del PGN 2023 y cuestionó los aumentos estipulados dentro del presupuesto.
El ministro de Hacienda cuestionó nuevamente este miércoles los aumentos que se implementaron al PGN 2023, frente al proyecto inicial del Poder Ejecutivo, y adelantó que la institución apunta más al veto parcial del documento.
El Congreso Nacional envió este lunes al Poder Ejecutivo el Presupuesto General de la Nación 2023 (PGN 2023). La decisión final sobre la promulgación, el veto total o parcial, queda en manos del presidente de la República, Mario Abdo Benítez.
Se cierra el año con un Presupuesto público 2023 alejado de las necesidades de la ciudadanía, pero muy cercano a las del clientelismo para las próximas elecciones. A un mal presupuesto se agrega el vacío que le ha hecho el Parlamento al tratamiento de proyectos que podrían contribuir con una mayor eficiencia y racionalidad de este instrumento de la política fiscal. El próximo año se espera sea complicado para la economía de la mayoría de los hogares, pero, a pesar de ello, los que deberían representar a la sociedad gobiernan en contra de ella.
El ministro de Hacienda, Óscar Llamosas, informó que todavía no recibieron el PGN 2023 aprobado en el Congreso hace más de una semana. No obstante, señaló que aún no tienen claro si van a recomendar el veto parcial o la promulgación, pero existe preocupación.
La Cámara de Senadores se ratificó este martes en su versión del proyecto de ley para el PGN 2023. Con esto, el documento queda sancionado y se envía al Poder Ejecutivo.
La Cámara de Diputados se ratificó este lunes en su versión inicial del Presupuesto General 2023 (PGN 2023), incluyendo la versión del Senado en lo que hace a aumentos de salarios para el personal de blanco.
En pleno año electoral, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso Nacional podrán seguir haciendo uso de un injustificable privilegio: gracias a un apartado dentro del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2023 están eximidos de obligaciones legales para reajustar salarios a su plantel. Mientras la población del país soporta con estoicismo la crisis económica, inflación, empleo precario y alto costo del combustible, en una complicada economía pospandemia, en estas dos instituciones del Estado seguirán derrochando los recursos públicos
La Cámara de Diputados dio el jueves pasado media sanción al proyecto de ley que establece el Presupuesto General de la Nación (PGN) para el 2023. En líneas generales, el plan de gastos público quedó topeado con un déficit fiscal en el orden del 2,3% del producto interno bruto (PIB), tal como pidió el Ministerio de Hacienda y acorde con el plan de convergencia que ideó el Gobierno tras la retracción del 2019 y el feroz esfuerzo fiscal hecho por la pandemia. Así, el PGN 2023 se mantiene aún levemente por encima de los 14.830 millones de dólares.
El año pre-electoral junto con una clase política cada vez más irresponsable y poco comprometida con el desarrollo del país y el bienestar de la ciudadanía ponen en riesgo la política fiscal en el largo plazo, dado que muchos de los gastos que se intentan aumentar no es posible limitarlos después de que se inician los desembolsos. No solo son gastos rígidos, sino que además conllevan la necesidad de aumentar el endeudamiento, lo cual termina trasladando el problema, por esta doble vía, a los siguientes años.
El Presupuesto viene acumulando déficits y endeudamiento. A esto se suman el bajo nivel de inversión en áreas estratégicas para el desarrollo y la ausencia de un sistema de remuneraciones al servicio civil, basado en una carrera profesional meritocrática. Si el Congreso no es responsable en el manejo de las finanzas públicas, particularmente en este momento, terminará exacerbando estas deficiencias. El Presupuesto público perderá capacidad para mejorar la vida de las personas y facilitar la recuperación económica pos-Covid 19.
Una serie de proyectos de aumentos salariales en plena época electoral han puesto prácticamente en jaque al Presupuesto General de la Nación 2023. Afortunadamente, el Poder Ejecutivo ha vetado todos ellos, que sumados suponían aproximadamente un monto de USD 1.000 millones, prácticamente un 10% del total del PGN. No se trata solo de una cifra impensable para un Estado con un presupuesto deficitario, sino que el país cuenta con otras prioridades urgentes en campos sensibles como salud pública, educación y seguridad.
La Comisión Bicameral de Presupuesto (CBP) para el estudio del PGN 2023 fue instalada por el Congreso Nacional. La presidencia está a cargo del diputado colorado Arnaldo Samaniego.
El Ministerio de Hacienda, en representación del Poder Ejecutivo y como cabeza el Equipo Económico, presentó hace unos días al Parlamento Nacional el proyecto de ley que establece el Presupuesto General de la Nación (PGN) para el año 2023.
El Presupuesto General 2023 entregado por el Ejecutivo al Legislativo considera una coyuntura económica relativamente optimista ya que se proyecta un crecimiento del 4,5% y una inflación menor a un dígito. Sin embargo, en materia presupuestaria se proyecta un déficit público del 2,3% y un aumento de la deuda de 1.860 millones de dólares, siendo más de 400 millones a ser destinados a pagar compromisos anteriores. No se prevén cambios sustanciales en la estructura presupuestaria ni en la calidad del gasto, con lo cual el escenario no es auspicioso.