Editorial

Pésima gestión de Salud en usar fondos para controlar el Covid

A 156 días de iniciada la cuarentena ante la pandemia del Covid-19, el Ministerio de Salud solo ha podido utilizar el 7,5% de los recursos destinados para equipar debidamente el sistema sanitario con el fondo especial de endeudamiento de USD 1.600 millones autorizado por el Congreso, mientras el funcionamiento del Estado devoró USD 505 millones. Arrastrar permanentemente una situación de falta de insumos y reactivos para los test que detectan el virus, en momentos en que crecen los casos de contagios y fallecimientos, es un índice de pésima gestión en la cartera. Una situación que se debe analizar seriamente, en vísperas de cumplirse el segundo año de la administración de Abdo Benítez.

El contexto de la pandemia del Covid-19 ha permitido que el Ministerio de Salud disponga de una cantidad de dinero que nunca antes se le había proporcionado, destinado a mejorar el sistema sanitario y, principalmente, a equipar debidamente los hospitales públicos para la lucha contra la enfermedad que se extiende a nivel global.

A pedido del Poder Ejecutivo, el Congreso autorizó una línea de endeudamiento internacional de hasta USD 1.600 millones, que deben utilizarse solamente para financiar las medidas de emergencia y los efectos económicos de la crisis sanitaria por el nuevo coronavirus.

La idea era que Salud disponga de recursos necesarios para adquirir insumos y equipos que permitan mejorar sustancialmente la precaria infraestructura de los hospitales públicos, para afrontar con mejores condiciones los casos de contagios masivos con el Covid-19.

Sin embargo, según se ha ratificado en la segunda rendición de cuentas del uso de los fondos de la Ley de Emergencia que las autoridades del Ministerio de Hacienda, del Ministerio de Salud Pública y de la Comisión Especial de Supervisión y Control de Compras Covid-19 realizaron el martes en forma pública, a cuatro meses y medio de la promulgación de la legislación la cartera de Salud ha ejecutado apenas el 7,5% de su presupuesto asignado para el combate al coronavirus.

El informe detalla que el Ministerio de Salud tiene asignados USD 494 millones. De ese total, tiene comprometidos USD 253 millones, pero ha ejecutado apenas USD 37 millones a la fecha.

Por el contrario, el funcionamiento del Estado devoró USD 505 millones del monto total, que incluye pagos de salarios a los funcionarios públicos, jubilaciones, pensiones y servicio de la deuda, entre otros. En estos rubros se han usado unos USD 505 millones, lo que equivale a una utilización del 94,5% de lo asignado.

El aporte hecho a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) y las capitalizaciones a entes estatales cuentan con una ejecución del 81,3%; mientras que del dinero destinado para los subsidios de los servicios básicos (ANDE y Essap) se usó el 24,2%.

En el eje de protección social, que contempla las acreditaciones de los programas Pytyvõ, Ñangareko y las subvenciones del IPS a trabajadores formales, hubo una ejecución del 60%. En este sector se asignaron USD 446 millones y se utilizaron ya USD 267 millones.

La notable deficiencia en la gestión de Salud, con el escándalo que significó la detección de intentos de estafas en las compras de insumos y equipos hospitalarios importados de China, ha llevado a arrastrar permanentemente una situación de falta de insumos y reactivos para los test que detectan el virus, en momentos en que crecen los casos de contagios y fallecimientos, es un índice de pésima gestión en la cartera.

Así también, esto ha minado la credibilidad de la gestión de la crisis por la pandemia y la confianza de parte de la ciudadanía.

Es una lamentable situación que se debe analizar seriamente, en vísperas de cumplirse el segundo año de la administración de Abdo Benítez.

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