Esta zona social era donde trabajaban los recicladores, pero ya se aplicaron medidas de contingencia trasladando a estas personas a otro sector para que puedan continuar con sus actividades, según la empresa Empo, concesionaria de la Municipalidad de Asunción para el servicio de disposición final de residuos.
“Para contener esa basura comprendida entre plásticos y vidrios, Empo instaló una red y además están construyendo una muralla que serviría como represa”, explicó la ministra. Hace dos semanas, la Seam recomendó su instalación como medida de precaución. Unas 600 familias dependen de los reciclados en el lugar.
Morales dijo que el “desastre ambiental” se podría producir si las aguas alcanzan la laguna de lixiviados con residuos altamente tóxicos que se encuentran en el centro del vertedero, pero que esta se ubica a 10 metros, ayer el nivel del cauce llegó a 6,76 metros. “Lo que se espera es que el río crezca medio metro más y que luego ya retroceda”, indicó. Enfatizó que faltan 3 metros para llegar a la cota 64, que es la altura que soporta la estructura en Cateura.
De momento, los camiones recolectores seguirán ingresando al vertedero, pero si surge una crecida importante, el plan de contingencia se activará de inmediato, desaguando la laguna de aguas tóxicas y prohibiendo definitivamente el ingreso de los camiones al sitio.