11 jul 2026

Paraguay:Bicentenario político, económico y social (I)

Las autoridades públicas y privadas parecen ir a caballo del extraordinario momento económico y político que vive el país, pero desensilladas de las acuciantes necesidades sociales y ambientales de la población y su entorno. Esto podría ser el frontispicio del edificio de pensamientos acerca del aniversario Bicentenario de la Independencia formal de Paraguay de la España napoleónica.

La macro-economía del 2010 dejó perplejos a propios y extraños. Después de la dolorosa caída de -3,8 % en su producto interno bruto en el 2009, año de crisis mundial, el PIB dio un salto impresionante al 15,3 % el año pasado, nunca visto en los anales históricos del PIB en este país y una de las tasas más altas de crecimiento en todo el mundo.

SÓLIDA ESTABILIDAD MACRO-ECONÓMICA Y POLÍTICA. Ese salto extraordinario fue flanqueado por una sólida estabilidad política, una previsibilidad relativa en términos monetarios, cambiarios y crediticios así como por increíbles saldos excedentarios en el presupuesto público y en la balanza de pagos internacionales.

Reinan Estado de derecho en democracia, aunque haya mucho que mejorar en este sentido; alternancia pacífica entre los partidos políticos en libres elecciones presidenciales, legislativas y de gobiernos subnacionales (gobernaciones y municipios) así como libertad de prensa y amplio ejercicio de la libertad de expresión en los diversos estamentos sociales, sin presos políticos.

El tipo de cambio fluctúa libremente, con suaves intervenciones regulares del Banco Central para combatir las oscilaciones erráticas en la cotización de las divisas, pero sin pretender alterar las naturales tendencias del mercado, en estricto cumplimiento de su Carta Orgánica.

CONFLICTO TÉCNICO DE OBJETIVOS: LA OFERTA MONETARIA SE HALLA BAJO CONTROL Y SE ESTÁ LOGRANDO REDUCIR A FRANJAS INFERIORES LA FUERTE PRESIÓN AL ALZA EN LOS NIVELES DE PRECIOS, EJERCIDA POR LA INFLACIÓN DE LOS ALIMENTOS Y DEL PETRÓLEO A NIVEL MUNDIAL, REFORZADA INTERNAMENTE POR UNA VIGOROSA DEMANDA INTERNA QUE EXCEDE LA CAPACIDAD DE PRODUCCIÓN DE LA OFERTA LOCAL, QUE ADOLECE DE SEVERAS RESTRICCIONES. Dada la determinante confluencia de la inflación importada con la local, la política antinflacionaria de la banca matriz puede ser considerada razonablemente exitosa con una inflación interanual del 9,1 %, pero con la necesidad imperiosa de reducirla más.

Dentro de ese contexto, los créditos tuvieron que ser encarecidos, aumentando en forma sustancial la tasa de los instrumentos de regulación monetaria desde mayo del año pasado hasta las últimas semanas, del 0,3 % al 7,3 %, para restringir la oferta de dinero, volviendo así más onerosos los préstamos de todo tipo, lo que obviamente frena el crecimiento económico.

Este es un típico conflicto de objetivos en los imperativos técnicos, tradicional en todas las épocas y en todas las latitudes. El combate a la inflación, que afecta negativamente a todos pero con especial ensañamiento a los desempleados y subempleados, termina frenando el crecimiento económico, con el cual se crean los puestos de trabajo para combatir precisamente el desempleo/subempleo. Como no se puede alcanzar con éxito simultáneamente ambos objetivos, la inflación y el desempleo, la dosificación de las medidas tomadas queda librada a decisiones de política administrativa, con el fin de evitar complicaciones mayores.

DESIDERATUM: PRESUPUESTO PÚBLICO EQUILIBRADO. Después de haber pasado varios años con saldos rojos (2000: -4,6 %), cercanos a la cesación de pagos, la administración de turno ha logrado revertirlos, manteniendo superávits fiscales desde el 2003 hasta nuestros días (2008: +2,5 %). Sin embargo, en las cuentas presupuestarias, saldos rojos sustanciales y permanentes son tan perjudiciales como saldos positivos ídem. En el primer caso, el sector público se encontraba “tirando la casa por la ventana"; en el segundo caso, atesorando lo que necesita invertir en educación, salud y otras áreas sociales.

El desempeño en la balanza de pagos internacionales es óptimo para la acumulación de reservas en divisas. Los déficits en la balanza comercial con el mundo exterior están siendo sobrecompensados por los saldos positivos en la balanza de servicios y por el flujo de inversiones y préstamos al país. La inversión extranjera directa, incluyendo las binacionales, subió de 175 millones de dólares en 2008-2009 a 423 millones en 2010: +142 %. En los últimos años, el incremento de las reservas monetarias internacionales fue considerable. Saldo actual: 4.377 millones de dólares en RMI vs. una deuda pública externa de 2.285 millones (solo 13 % del PIB).

Sin embargo, el balance social y ambiental en todos estos años no es positivo. El número de desempleados y subempleados asciende al millón de personas. Asimismo, el medio ambiente se encuentra librado a las virulencias del “desarrollo espontáneo”, cuyas consecuencias son perniciosas en términos de calidad de vida para seres humanos como para flora y fauna.

Como nuestras autoridades públicas y privadas no han podido incorporar debidamente ni a la población ni al medio ambiente a los beneficios del progreso económico y de la estabilidad política, bien puede afirmarse que la historia de la formación social paraguaya en este Bicentenario es la de su fracaso relativo. Le está yendo muy bien a la cúspide de la pirámide social, bien a los estratos intermedios, regular a los subempleados y mal a los que ya vegetan en la miseria.

Continuará.

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