Tras culminar la cumbre militar en Washington, el Gobierno de los Estados Unidos expuso ante representantes de 34 países, entre ellos Paraguay, el objetivo de restaurar su poder y control en el hemisferio occidental contra “amenazas que buscan invadir la región”, en alusión a China. En ese contexto, el gobierno de Santiago Peña se alinea a una alianza para cooperar mediante acciones armadas.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, llamó a la unidad militar durante la conferencia de altos mandos de defensa que terminó ayer, “contra actores maliciosos que ya estén operando en la región o intentando invadirla”.
El Gobierno paraguayo estuvo presente a través del general César Moreno Landaira, comandante de las Fuerzas Militares, invitado por el organizador de la Conferencia de Jefes de Defensa del Hemisferio Occidental, el jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, general John D. Raizin Caine.
Paraguay es el único país de Sudamérica que no cuenta con relaciones diplomáticas con China producto de su vínculo y apoyo a la soberanía de Taiwán, desde hace 68 años.
El encuentro en EEUU, oficialmente, se centró en la cooperación regional en materia de seguridad contra el narcotráfico y otras organizaciones criminales en todo el hemisferio, entre aliados y países socios.
“Queremos –y lograremos– una paz permanente en este hemisferio. Por lo tanto, colaboremos con nuestras fuerzas armadas: ejercicios, entrenamiento, operaciones, inteligencia, acceso, bases, sobrevuelos, lo que sea; trabajemos juntos”, dijo Hegseth.
control. Hegseth dejó claro que la prioridad del Departamento de Guerra es el control del territorio occidental, por mandato de Donald Trump, porque por mucho tiempo EEUU “protegió” a otras naciones y descuidó su seguridad.
“EEUU está afirmando, restableciendo y aplicando el corolario Trump de la Doctrina Monroe. Es de sentido común: restaurar el poder y la fuerza estadounidenses en nuestro hemisferio mediante prioridades compartidas, intereses comunes y vínculos con nuestros socios contra nuestros adversarios”, explicó.
Una de las cuestiones prioritarias, según el alto jefe, es el combate contra las drogas. También repudió la migración ilegal masiva y el tráfico de personas que aumentaron antes del cierre de fronteras.
“Las consecuencias de esto han sido nefastas para nuestra nación y para las naciones de ustedes; el fentanilo, la cocaína y otras drogas letales cruzaron nuestra frontera, envenenando y matando a millones de estadounidenses. El número de muertes de estadounidenses a causa de esas armas y esas amenazas es mucho mayor que el de bajas estadounidenses en cualquier guerra cinética”, declaró Hegseth.
El secretario de Guerra sostuvo que las fuerzas armadas realizan con éxito operaciones antinarcotráfico en el Caribe y el Pacífico Oriental, específicamente la Operación Lanza del Sur, liderada por el Comando Sur de EEUU, que implica ataques aéreos letales desde setiembre pasado.
Igualmente citó la Operación Resolución Absoluta, mediante la cual fue capturado el mes pasado el entonces presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, tras una intervención militar en territorio venezolano.
El alto mando dejó muy en claro que antes que otras fuerzas, el énfasis de la estrategia trumpista estará en la milicia. “Sí, la policía es importante, la aplicación de la ley es importante, pero el poder militar es importante”, dijo Hegseth.
Instó a la colaboración entre ejércitos “para evitar que adversarios” exploten su territorio o utilicen su infraestructura para amenazar lo que el ex presidente Teddy Roosevelt llamó “paz permanente en este hemisferio”, culminó.