De esta manera la campeona de América con Limpeño se suma a la lista de jugadoras que atravesaron las fronteras en una modalidad con escasa difusión en nuestro país como lo es el fútbol femenino.
La lista de quienes lograron cumplir el sueño de ser transferidas al exterior no supera diez. Aun así, las que gozan de la posibilidad de ayudar a sus familias, activando un deporte de gran crecimiento en los últimos años entre las chicas, a tal punto que la FIFA se volcó en fomentar e impulsar, son verdaderos ejemplos de superación, perseverancia y pasión.
Embajadora. Dulce Quintana, otra campeona con el Sportivo Limpeño de la Copa Libertadores femenina, se convirtió en nueva jugadora del Espanyol de Barcelona. Con 27 años la futbolista llega al Espanyol con la obligación de empujar al conjunto perico hasta zonas más confortables. El club español informó que Quintana incluso ya podría debutar el próximo 12 de febrero frente al Atlético de Madrid Féminas, actual líder de la Liga.
HISTÓRICA. Por su parte, Gloria Villamayor milita en el Transporte Alcaine, también del fútbol español; llegó procedente de Colo Colo, de Chile, en donde se convirtió en la goleadora histórica del Cacique.
CAFETERA. Fany Gauto, con experiencia y goles en Israel, recaló a su vez en el Cúcuta, de Colombia. Se inició en Olimpia, luego pasó por Universidad Autónoma de Asunción (UAA) y Luque antes de emigrar al Maccabi Holon, de Israel, donde fue goleadora con 22 tantos.
Experimentada. Verónica Riveros lleva varios años jugando en el Foz de Cataratas, de Brasil, en el que supo convertirse en referente y en una pieza importante del equipo, tanto en competiciones locales como internacionales. Riveros jugó en nuestro país por la UAA.
En la sangre. Laura Romero, hija de Cipriano Romero y sobrina de Julio César Romero y Jorge Daniel Jara, quienes fueron referentes del fútbol paraguayo, cautiva con su talento a todo el River Plate argentino. Debutó en Olimpia donde jugó tres años y posteriormente pasó al Sportivo Luqueño.
AZTECA. Jackeline González, actualmente se destaca en Amazonas, de México. Inició su carrera a los 7 años en Cerro Porteño, con Daniel Raschle, quien fuera su mentor; de ahí fue transferida al fútbol azteca. Antes jugó además en Libertad, Olimpia y UAA.