11 ene. 2026

Paracaidista cae mal y se fractura ambas piernas

Tras un defectuoso aterrizaje, un paracaidista aficionado se fracturó ambas piernas en la mañana de ayer en Tobatí, departamento de Cordillera.

El hombre fue identificado como Secundino Núñez, un abogado que, según sus familiares, solía practicar paracaidismo desde hace bastante tiempo. Núñez quedó internado en el Hospital privado Santa Clara.

Los parientes del accidentado aseguraron que el mismo se encuentra estable y que no corre mayores riesgos.

Asimismo, señalaron que el accidente se dio cuando a unos veinte metros del suelo Núñez realizó un giro inesperado, con el cual se enredó con los cables y cayó estrepitosamente a tierra.

“Él tiene casi 100 saltos realizados. Los fines de semana, varios aficionados suelen reunirse en Tobatí, donde aterrizan en un terreno delimitado. Son varias las personas que van ahí”, indicó desde la sala de espera del Santa Clara, la hija del abogado.

Por su parte, Carlos Pérez, un amigo de Núñez, afirmó que lo más importante es que este se encuentra bien y sin mayores lesiones. En ese sentido, resaltó que no existió una ninguna falla técnica, sino más bien una humana.

El accidente ocurrió en la ciudad de Tobatí, sin embargo, Núñez fue trasladado a Asunción, donde quedó internado en el centro asistencial privado.

CASOS SIMILARES. En setiembre del año pasado, Denis Raúl Cañete Domínguez, un oficial de la Fuerza Aérea Paraguaya, murió tras caer de un avión durante un salto de práctica, cuando su paracaídas se enredó en su cuerpo.

En aquella ocasión, la fiscala del caso admitió que tuvo que enterarse a través de los medios de comunicación del hecho, debido a que las fuerzas militares actuaron con un excesivo hermetismo.

El mismo día, vecinos del barrio Las Residentas, de Luque, informaron a los medios de prensa que esa misma mañana habían descendido dos paracaidistas militares en el vecindario. Ninguno de ellos resultó herido porque sus paracaídas sí funcionaron.

En diciembre del 2008, el oficial de Policía Freddy Benítez Colarte, de 32 años, se encontraba en Chile participando en un curso de especialización, becado en el marco de un convenio de cooperación entre las policías de ambos países.

El paracaídas principal de Benítez Colarte no se activó y el sistema de emergencia no logró frenar por completo el impacto del oficial contra el suelo. Sus restos fueron repatriados días después.