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Papa Francisco: “El amor a la caca” es un “pecado” de los periodistas

 

El papa Francisco ubicó a la coprofilia (atracción por los excrementos) entre los cuatro “pecados o actitudes malas” que aquejan a los periodistas y que se deben superar para brindar información veraz. Fue durante una entrevista exclusiva concedida al periodista español, Jordi Évole, que conduce el programa “Salvados” cuyo video se viralizó por internet desde abril pasado.

“Uso la palabra técnica que es un poquito arriesgado decirlo pero es verdad: la coprofilia”, destapó sin guardarse nada: “El amor a la cosa sucia –continuó–. Literalmente el amor a la caca, el amor a la cosa sucia. El amor a los escándalos, por ejemplo, a todo lo que es sucio”, sentenció tras nombrar a la desinformación, calumnia y difamación como las otras faltas que contemplan el ejercicio del periodismo.

Sostuvo que hay medios de comunicación que viven de publicar escándalos, “sean o no verdaderos, o sean la mitad verdadero o no”. “Mi antecesor, el cardenal (Antonio) Quarracino decía: ‘Mira, yo ese diario no lo puedo leer, porque haces así y chorrea sangre’”, recordaba moviendo las manos de arriba para abajo.

Al inicio, Francisco colocó a la desinformación como el primer pecado.

“Doy la noticia o doy la mitad nomás, la otra mitad no la doy. Eso va contra el derecho que tiene uno que recibe la noticia, de estar informado. Si informas la mitad, informas mal”, separó.

En palabras del Santo Padre, informar a medias “es una de las desviaciones” que los periodistas tienen que “cuidarse de no caer en eso”, advirtió al periodista español en un encuentro cara a cara, donde –casi en susurros– abordó varios temas: crisis migratoria, violencia machista, abusos sexuales, homosexualidad, memoria histórica, entre otros, durante más de 108 minutos.

Segundo: la calumnia. “Hay medios de comunicación que calumnian sin ningún problema: ‘Y de dónde sacó eso usted y lo vi en la televisión, o lo leí en el diario’ –parafraseó. El medio de comunicación tiene tanto poder frente a las masas, frente a la gente, que puede calumniar impunemente. Además ¿quién le va a hacer juicio? Nadie. Algunos se atreven, pero bueno”, tiró.

El Papa puso como tercer mal a la difamación que es más sutil todavía porque toda persona tiene derecho a la reputación. Y difamar –dijo– es “una mancha de antes que te la tiran ahora”.

A su parecer, superando esos cuatro límites, la comunicación sería maravillosa. “Un comunicador que esté siempre examinando no caer en esos defectos, es un flor de comunicador”, postuló.

CÓDIGO. Lourdes Aquino, docente de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Católica de Asunción (UCA), opina que un código de ética en cada medio de comunicación evitará caer en esos “pecados”. “Que las clases de ética no sean letra muerta en los medios”, exclamó.

Observó que a la falta de ética emerge la “carrera por la primicia”; ambas empujan a los trabajadores de prensa al foso de algunos de esos males. “Buscamos la primicia y desinformamos porque no investigamos a fondo”, afirmó.

En efecto, en las universidades el periodismo de investigación no es prioridad “porque no hay rubros”, dijo.

Comparte también que hay que lidiar a la vez con intereses corporativos que concentran los medios en holding. “Desde el primer día de clases, les digo a mis estudiantes que si elegimos la profesión para tener plata, estamos mal encaminados. El periodismo decente, transparente, el periodista que maneja la verdad, no se va a morir de hambre, pero no va a ser millonario”, apuntó.


¿Por qué cada medio no tiene su propio código de ética? Eso mermaría mucho las noticias faranduleras.
Lourdes Aquino,
docente de la UCA.

Hay medios de comunicación que viven de publicitar escándalos, sean o no verdaderos, o sean la mitad verdadero o no.
Mario Bergoglio,
Sumo Pontífice.

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