El acuerdo interino de comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, que entró en vigencia el 1 de mayo de 2026, representa una “oportunidad extraordinaria” de acceso al mercado europeo para los países del bloque sudamericano, según el economista Aldo Centurión López.
En conversación con ÚH, el profesor Centurión detalló las ventajas concretas del acuerdo. A partir de su entrada en vigor, se aplica arancel cero al 74% de las líneas arancelarias negociadas, abarcando desde productos agrícolas hasta manufacturas. Además, se establecen reducciones o eliminación de aranceles para cuotas específicas de productos como carne vacuna, porcina, avícola, huevos, arroz, miel y azúcar.
“La eliminación del arancel del 20% para los cortes vacunos premium en las 44.946 toneladas métricas de la cuota Hilton otorgadas al Mercosur en 2025 representa alrededor de 153 millones de dólares en reducción de costos para los importadores europeos. De esa cuota, 1.000 toneladas corresponden a Paraguay”, explicó el economista.
Potencial. Centurión consideró que el acuerdo podría permitir a Paraguay dar un salto cualitativo, pasando de exportador de commodities a una plataforma de nearshoring para Europa. Sin embargo, advirtió que los actuales indicadores de competitividad del país no son suficientes para aprovechar plenamente esa oportunidad.
Entre las principales limitaciones, mencionó las restricciones logísticas, institucionales y de competitividad. Para avanzar, señaló la necesidad de mantener la estabilidad macroeconómica y los bajos costos tributarios que han atraído inversión, pero también mejorar sustancialmente la calidad institucional, la seguridad jurídica, patrimonial, personal y cibernética, la logística, la reducción de la corrupción, la educación basada en competencias y las infraestructuras físicas y digitales.
“Es necesario avanzar a nivel interno, del Mercosur y con la UE para construir una plataforma en el mediano y largo plazo que sea atractiva para el traslado o relocalización de industrias y empresas al Paraguay”, indicó.
El economista identificó como principales cuellos de botella la preparación sectorial reducida para aprovechar la desgravación arancelaria y los cupos, así como la escasez de estudios sectoriales detallados sobre cómo sacar provecho del acuerdo en agricultura, industria manufacturera y servicios.
Requisitos. Respecto a las exigencias ambientales europeas, Centurión las calificó como una “oportunidad” si los sectores productivos están preparados, y como una “amenaza” en caso contrario. Recordó que Paraguay exporta al mundo alrededor del 73% en valor y el 96% en volumen de sus productos agrícolas, por lo que el cumplimiento de normas ambientales será clave para mantener y ampliar el acceso al mercado europeo.
Para no quedar rezagado frente a Brasil y Argentina, Centurión recomendó que Paraguay se integre activamente en sectores donde los socios regionales ya son o están volviéndose competitivos: Industria automotriz, petroquímica, aeroespacial, servicios del conocimiento, maquinaria agrícola, agroindustria, farmacéutica y vacunas para animales. También mencionó el potencial de cadenas de valor como la yerba mate.
Según datos citados por el experto, Paraguay exportó a la UE un promedio de 414 millones de dólares entre 2024 y 2025, lo que representa apenas el 0,7% del total exportado por el Mercosur en ese período (60.141 millones de dólares).
Monitoreo. Centurión planteó que el acuerdo podría catalizar una transformación estructural en la economía paraguaya si se aprende de la experiencia de integración europea –el proceso más exitoso del mundo– y se generan confianza para atraer inversión y cooperación internacional, junto con grandes reformas políticas, económicas y sociales.
Para evaluar si el país avanza hacia un modelo de desarrollo más sofisticado –y no solo hacia un aumento temporal de exportaciones–, recomendó monitorear: El comercio de exportaciones e importaciones de productos con arancel cero y aquellos con cuotas; el incremento de la inversión extranjera directa (IED) atraída por el acuerdo; los aumentos en la producción sectorial y la integración en cadenas de valor regionales y con la UE y los indicadores de competitividad a nivel país, sectorial y empresarial.
“Estos indicadores permitirán elaborar programas y proyectos de inserción competitiva del Mercosur y de Paraguay en el mercado de la UE. Observación, si estos indicadores no están disponibles, hay que trabajar para elaborarlos”, concluyó el profesor.
Para evaluar si se avanza hacia un modelo de desarrollo más sofisticado, monitorear:
El comercio de exportaciones e importaciones de productos con arancel cero y aquellos con cuotas.
El incremento de la inversión extranjera directa (IED) atraída por el acuerdo.
Los aumentos en la producción sectorial y la integración en cadenas de valor regionales y con la UE.
Los indicadores de competitividad a nivel país, sectorial y empresarial.