País

Obispo insta a jóvenes a reaccionar contra la corrupción y marginación

Mons. Lucio Alfert lamentó las profundas desigualdades sociales del país, el desarraigo de los pueblos indígenas a raíz del despojo de sus tierras y corruptos que construyen mansiones con plata malhabida.

Monseñor Lucio Alfert, obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, instó ayer a los jóvenes indígenas y no indígenas a organizarse y reaccionar sobre todo tipo de abuso, corrupción, marginación y exclusión, recordándoles que el papa Francisco les pidió hacer lío por una sociedad e iglesia renovadas.

Esto durante la homilía que dio en la Basílica de la Virgen de Caacupé, en el quinto día del novenario de la Madre de los Milagros que se desarrolló bajo el lema Producir frutos en la sociedad.

El obispo del Chaco dijo que los jóvenes están invitados a comenzar a intervenir en nuestra sociedad, a colaborar con Jesús para que la vida en las comunidades sean más justas y fraternas.

En este sentido, recordó que miles de jóvenes recibieron en los últimos meses el sacramento de la confirmación y afirmó que si todos comenzaran a trabajar juntos en serio, podrían cambiar el país completamente. “No debe haber ningún lugar donde los jóvenes no participen y no tienen una voz. Debemos escuchar la voz de los jóvenes. Así insistía el recién celebrado Sínodo de la juventud en Roma”, indicó.

Desigualdades. Entre tantas desigualdades sociales, monseñor Alfert señaló el desarraigo de los pueblos indígenas a raíz del despojo de sus tierras y criticó duramente que existan paraguayos que no tengan un espacio para construir su casa o trabajar la tierra, porque el 3% de la población posee el 80% de las tierras.

Enfatizó que en el Chaco se deforesta hoy 1.000 hectáreas cada día, mientras los gobiernos permiten en el envenenamiento y la destrucción de la naturaleza, poniendo en peligro también la agricultura familiar que se ve amenazada por megaproyectos de empresarios corruptos. Alertó que el monocultivo deja enormes desiertos poblacionales.

Otra de las desigualdades se ve en la vida que llevan los políticos corruptos que viven en mansiones con todas las comodidades gracias a la plata malhabida y de exprimir a los pobres, mientras miles de familias viven en los bañados en precarias casas de madera y cartón destruidas por la crecida sin que las autoridades trabajen para terminar con esta situación, enfatizó.

Las autoridades, según el obispo del Chaco, deben ceder tierras a los pueblos originarios y no venderlas a empresarios sojeros, deben defender los derechos y detener la expulsión de sus tierras ancestrales. Criticó a jueces y fiscales corruptos que imputan y ordenan capturas de dirigentes indígenas que luchan por sus tierras. “¿Dónde está la justicia? ¿Dónde está el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, para investigar estos abusos judiciales?, preguntó. (DB).

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