País

Obispo critica el nepotismo, la Justicia frágil y la politiquería

 

Monseñor Mario Melanio Medina, obispo emérito de la Diócesis de San Juan Bautista de Misiones, pidió a los a jueces y fiscales que la Justicia no siga siendo la conveniencia de los más fuertes económica y políticamente en perjuicio de los más débiles y con menos posibilidades de hacer valer sus derechos.

Esto, en el séptimo día del novenario a la Virgen de Caacupé, con el lema Cristo es nuestra paz, donde Melanio Medina reflexionó sobre la situación de la Justicia y la gestión que llevan adelante las autoridades nacionales.

Recordó a los intendentes y gobernadores que el uso indebido de los fondos de royalties y de Fonacide es un robo al país y al futuro de nuestros niños, además de la decepción a los electores que les dieron su confianza en las urnas.

A los legisladores les dijo: “Basta de nepotismo y de planillerismo” y pidió que sea eliminada la burocracia improductiva que cada vez hace más pesada la carga económica al pueblo contribuyente. “Los parlamentarios, andando y andando, se autoasignan jugosos sueldos y ahora también aparecen los policías y militares preocupados y protestando, diciéndome que se les han recortado sus jubilaciones”.

Asimismo, pidió a los funcionarios públicos no acaparar los recursos del Estado y a los políticos cristianos y católicos, que son muchos, que tengan presente la concepción cristiana del poder con los preceptos de ayudar y servir al pueblo y no servirse del pueblo.

justicia. En otro momento de su homilía, monseñor Medina dijo que todos los cristianos tienen que entrar en la política grande y no en la politiquería, buscando la política del bien común, y se refirió a la labor de los partidos políticos y de la Policía Nacional durante su reflexión. “Es terrible la situación de los partidos políticos y cómo dividen a las personas”, cuestionó.

A criterio del obispo emérito, la democracia que está afrontando el país es un abuso de poder en lugar de participación ciudadana. “Andamos mal y nos hacen sufrir. Tenemos libertad, pero no hay justicia”.

En cuanto a la seguridad, criticó que no exista una orden para que las personas puedan vivir mínimamente en dignidad.

Insistió en que la justicia es la riqueza más valiosa que atesoran los pueblos y que es el fundamento de la paz. “La injusticia, en cambio, violenta y amarga las relaciones humanas especialmente cuando ella proviene de aquellos mismos que han sido constituidos por el pueblo como guardianes y promotores de la bienandanza”, afirmó.

Reflexionó sobre recuperar el valor moral de las personas y señaló que la verdadera paz es la armonía que el hombre goza cuando entra en comunión agradable con el mundo.


A los señores jueces y fiscales, que la Justicia no siga siendo la conveniencia de los más fuertes, (...) en perjuicio de los más débiles. Mons. Mario Melanio Medina, obispo emérito.


Dejá tu comentario