04 abr. 2026

Obama y Mujica ponen énfasis en educación y evaden tema cannabis

EFE-AFP

Encuentro.  José Mujica y Barack Obama, durante la reunión que tuvieron en la Casa Blanca.

Encuentro. José Mujica y Barack Obama, durante la reunión que tuvieron en la Casa Blanca.

WASHINGTON

El presidente de EEUU, Barack Obama, recibió ayer en la Casa Blanca a su homólogo de Uruguay, José Mujica, con quien acordó aumentar los intercambios de profesores y mejorar la cooperación en aduanas, sin que faltara un rotundo alegato del líder uruguayo en defensa de la política antitabaco en su país.

El primer encuentro formal entre Obama y Mujica, de alrededor de una hora de duración, estuvo precedido de unas breves declaraciones en las que ambos mandatarios esquivaron los dos asuntos más esperados: la reciente legalización de la marihuana en Uruguay y el previsto traslado a ese país de hasta seis presos de Guantánamo.

Obama afirmó que Mujica “tiene una extraordinaria credibilidad en asuntos de democracia y derechos humanos, dados sus fuertes valores y su historia personal, y es un líder en estos asuntos en todo el hemisferio”.

El Gobierno de Obama se comprometió a proporcionar fondos para “triplicar el tamaño del programa de intercambio de profesores entre EEUU y Uruguay”, que permite que los docentes uruguayos viajen a Estados Unidos para mejorar su inglés, según informó la Casa Blanca.

Obama subrayó la importancia de “aumentar los intercambios entre profesores y estudiantes”, mientras que Mujica insistió en la necesidad de “llevar (a Uruguay) profesores americanos aunque sea para que estén un tiempo”, algo que ha planteado también al Gobierno alemán, porque “la sabiduría hay que irla a buscar donde está”.

“Nosotros (en Uruguay) vivimos en un tiempo en el que tenemos que aprender inglés, sí o sí”, indicó el presidente uruguayo. “Y ustedes también tendrán que convertirse en un país bilingüe, sí o sí; porque la fortaleza de la mujer latina es admirable y van a llenar este continente de gente que habla castellano y también portugués”, añadió.

Mujica evitó hablar de la ley uruguaya sobre la marihuana, un tema algo incómodo para Obama dado que su Administración aún no ha definido del todo su postura frente a la reciente legalización del cannabis en los estados de Colorado y Washington.

En cambio, el mandatario uruguayo no dudó en reivindicar la política antitabaco de Uruguay, en una aparente búsqueda del apoyo de Obama en la demanda que enfrenta el Uruguay por parte de Philip Morris, que la interpuso en 2010 ante el Ciadi, un tribunal de arbitraje del Banco Mundial por medidas antitabaco del país sudametricano.

“Se nos están muriendo 8 millones de personas al año por fumar en el mundo; esto supera toda la II Guerra Mundial y la Primera, es un asesinato en masa”, dijo Mujica. “En Uruguay estamos en una pelea dura, durísima, y tenemos que luchar con intereses (corporativos) muy fuertes”, agregó, mientras Obama asentía en silencio.

El tema que generó más atención antes del encuentro fue la decisión de Mujica de acoger a hasta seis presos de la prisión estadounidense en Guantánamo (Cuba), un acuerdo en el que todavía queda al menos un aspecto clave por resolver. La Administración de Obama busca una garantía de que los presos no abandonarán el territorio de Uruguay, pero Mujica insiste en que son hombres libres y su Gobierno no controlará sus movimientos