Una nueva denuncia contra la directiva actual de Petropar se presentó ayer ante la Fiscalía de parte del abogado Luis Villamayor, vinculada a la estación de servicio de Ñu Guasu, propiedad de Petropar y que sufrió supuesto derrame de combustible en marzo de 2018.
De acuerdo con el profesional, en noviembre pasado hubo crónicas en los medios que hablaban de un derrame de aproximadamente 3.000 litros de combustible, con su daño ambiental y que también había llegado hasta un arroyo cercano.
“Sin embargo, con un grupo de personas investigamos y llegamos a la conclusión de que en realidad no hubo un derrame en noviembre, y que todo se estaba orquestando para defraudar al Estado con informes falsos y cifras astronómicas”, indicó.
Agregó que el 28 de noviembre se elevó un informe a la gerencia general para mitigar el supuesto daño, con un costo de G. 2.400 millones, pero dos días después se elevó el monto a casi G. 5.700 millones. “El 30 de noviembre Petropar invita a concurso de precio a 3 empresas por la vía de la excepción. Se presenta luego una sola empresa con el mismo monto que se había calculado en un informe interno. Suponemos que hubo un contubernio entre la empresa y Petropar”, sostuvo.
A su criterio, tuvo que haber confabulación para defraudar al Estado.