Miércoles|01|ABRIL|2009
En Argentina, una noticia deportiva que guarda relación con la selección paraguaya se repitió el martes, pero con distinto protagonista. Los medios publicaron las declaraciones del futbolista del San Lorenzo de Almagro, Cristian Chávez, quien reveló que podría nacionalizarse paraguayo si le confirman que no será tenido en cuenta en la selección argentina.
“Obviamente que la celeste y blanca sería una emoción, pero hay pocas chances. Por eso sería muy lindo que se dé lo de la selección paraguaya”, dijo sin vergüenza alguna el delantero cuya madre es paraguaya.
¿Por qué digo sin vergüenza? Porque en ningún momento, y al igual que Néstor Ortigoza -quien también podría optar por la nacionalización bajo el mismo argumento- Chávez manifestó interés sentimental hacia la albirroja. Ambos futbolistas nunca dijeron, ni siquiera como parte de una estrategia para “comprar” al Tata y la afición, que sentían un cariño especial por la selección paraguaya. A lo sumo, y ya después de varias declaraciones sobre el tema, expresaron a medios paraguayos que sería “un orgullo vestir la albirroja”.
Entiendo que hoy el fútbol es más negocio que sentimiento para el profesional y que el Mundial es la mejor vitrina para venderse. Pero, me molesta que algunos quieran aprovecharse del gran momento de la selección paraguaya para jugar su propio Mundial.
De Alemania 2006 volvimos con la cabeza gacha; de la Copa América Venezuela 2007 también fuimos motivo de burla en el continente; sin embargo ahora, luego de dos años de eliminatorias, todos quieren ser paraguayos (como bien publicó el diario argentino Olé en su portada, tras el último partido del 2008).
Me dirán que Roberto Acuña, Jonathan Santana y Sergio Aquino también se nacionalizaron y, sin embargo, no los critico. Pero, tanto el Toro como el Pato hicieron gran parte de su carrera deportiva en el fútbol paraguayo; mientras que Joni fue un pedido del Tata Martino y hasta ahora rindió bien, por lo que no hay nada que cuestionar.
Pero, en cuanto a los demás, seamos respetuosos señores y no busquemos subir ahora al carro de los vencedores ni aprovechar esta condición para llegar al Mundial. En Paraguay hay talento de sobra como para buscar afuera, eso está demostrado...
¡Ahh! Y un consejo para los extranjeros: si se van a regalar, que al menos sea con sutileza.