Ayer dejó de existir Jesús Manuel Pallarés Esculies, nacido en Barrero Grande, un 9 de abril de 1926, bajo cuyo mandato como presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) -en su época conocida con el nombre de Liga- el seleccionado nacional olímpico clasificó por primera vez para los Juegos de Barcelona 1992.
Previamente, había conquistado el título del Preolímpico en Asunción, siendo la base de la generación que propició el retorno del balompié nacional a la máxima cita de FIFA, que es el Mundial.
La gestión de Pallarés se extendió durante una década, en la cual se gestó una histórica clasificación de la Albirroja para el Mundial de México 1986, que llegó después del más largo periodo de ausencia en las mayores fiestas del balompié internacional, a nivel de selecciones, que se prolongó por 28 años.
Pallarés llegó al más alto cargo dirigencial en el más popular deporte, procedente de su club, el Libertad, cuyo destino también condujo, sucediendo al doctor Nicolás Leoz, quien después de pasar por las mismas entidades, llegó a la presidencia de la Confederación Sudamericana de Fútbol.
SIEMPRE CORDIAL. Don Jesús fue conocido y respetado por su personalidad amable, cordial y siempre bien dispuesta para suavizar los roces de corrientes directrices antagónicas que se daban en esa época.
Ello le permitió armonizar, estabilizar y organizar en forma más empresarial la actividad de la matriz del balompié nacional, iniciándose también una apertura hacia el interior que tuvo a posteriori su realización con formatos renovados que permitieron el acceso del fútbol de tierra adentro a las mayores competencias oficiales nacionales.
PACIFICADOR. Pasa a la historia como un hombre pacificador, con gran capacidad de trabajo ordenado y serio, con su eterna sonrisa dibujada detrás de su inseparable habano.
Ni siquiera los grandes golpes de la vida, como la tragedia de la pérdida en un accidente de tráfico de su único hijo varón, Vicente Eduardo, entonces presidente del Centro Paraguayo de Volantes, lo apartó de esa amabilidad digna de elogios.
Fue el antepenúltimo presidente de la APF, siendo reemplazado por el escribano Óscar Harrison (1994-2007) y el actual titular, licenciado Juan Ángel Napout. Sus restos son velados en el Salón Memorial y hoy recibirán cristiana sepultura. Sus amigos lo recuerdan con mucho cariño.
FUE UN EMPRESARIO CON EXITOSO RECORRIDO
Jesús Manuel Pallarés, si bien fue más conocido como dirigente deportivo, también desarrolló importantes actividades empresariales para dar trabajo a miles de familias compatriotas.
Entre sus emblemáticas empresas está la importadora y distribuidora de gas licuado de petróleo Gas Corona, una de las firmas líderes en el segmento de venta de gas de uso doméstico.
Otra de las empresas creadas y administradas por el hombre de negocios es Algodonera Ybycuí, una importante desmotadora que en el momento pico de la producción del textil jugó un papel por demás importante y preponderante. Pallarés también incursionó en la importación de vehículos utilitarios de la muy conocida marca Toyota. En su momento fue uno de los proveedores exclusivos de vehículos para el Ejército paraguayo.