19 abr. 2026

Nomofobia, miedo a salir de casa sin el celular

Según los expertos, la nomofobia, es el miedo a estar sin el teléfono, y la utilización exagerada del mismo es considerada la enfermedad del siglo XXI. La sicóloga Fátima López Moreira explica cómo reconocer este trastorno.

La tecnología invadió y rebasó los límites del comportamiento humano, prueba de ello es la nomofobia o miedo irracional a estar sin el teléfono móvil.

Se trata de un trastorno que se sufre, sin saberlo, al menos la mitad de la población. “Cuando nos quedamos sin batería después de pasar todo el día fuera de casa, y una sensación de ansiedad nos invade y nos hace desear intensamente el momento en que volvamos a enchufar el teléfono móvil a la corriente, hablamos de un caso claro de nomofobia”, explica Fátima López Moreira, durante una entrevista en el programa Vive la Vida, de Telefuturo.

El término proviene del anglicismo “nomophobia” (no-mobile-phone-phobia). La dependencia al dispositivo electrónico genera una infundada sensación de incomunicación en el usuario cuando este no puede disponer de él, bien porque lo haya dejado olvidado en casa, porque se haya agotado su batería o esté fuera de cobertura.

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A pesar de contar con las vías ordinarias de comunicación, empezando por la de personarse ante su interlocutor, el nomofóbico enloquece ante la imposibilidad de contactar con cualquier persona en cualquier momento allí donde se encuentre.

No se aplica únicamente a los usuarios de smartphones, si bien es cierto que los antiguos teléfonos móviles no generan en las personas tanta adicción, al no ofrecer posibilidad de navegación, ya que se ha trasladado el grueso de la actividad comunicativa de nuestros cercanos a la mensajería instantánea. Según las estadísticas, los usuarios de smartphones consultan sus teléfonos una media de 34 veces al día, afirmó la profesional.

Los síntomas de este trastorno son sensación de ansiedad, taquicardias, pensamientos obsesivos, dolor de cabeza y dolor de estómago.

Según los expertos, dijo, el nomofóbico suele ser una persona insegura y de baja autoestima y en cuanto a la edad, la nomofobia suele darse en mayor medida en adolescentes.

Explica, además, la psicóloga que, para prevenir esta adicción digital, se recomienda a los padres evitar que los niños tengan conexión ilimitada a la red y establecer unos horarios para un uso correcto de las tecnologías.

“Hay que separar momentos. La noche es para dormir y, por lo tanto, el móvil debe de estar apagado; del mismo modo, que la cena es para comer y no para estar chateando con el móvil” recomienda.

Si se ha detectado esta adicción, lo mejor es acudir a un psicólogo para controlar el problema.

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