La victoria se basó en que el rival lo dejó jugar en demasía, le ofreció espacios gigantes para desplegar su juego y de mitad de campo para adelante la precisión fue una clave para el Franjeado.
Con recuperaciones de balón por parte de Nicolás Domingo y Richard Ortiz, más el manejo de Jorge Rojas y Alejandro Silva para la creación, fue fácil para los delanteros Néstor Camacho y Derlis González encontrarse con oportunidades claras de gol; más aún facilitados por una defensa que estuvo siempre a contrapierna, mal parada con los pases filtrados y estática.
Difícilmente con tantas ocasiones claras esta calidad de delanteros iba a fallar. Camacho no perdonó de frente al arco de Centurión tras la habilitación de Alejandro Silva para el primero; menos lo haría Derlis González, que ante un Otálvaro lanzado en ataque le cedió el gol con claridad y en media hora la diferencia en el tanteador era 2-0, pero en el juego era un monólogo del Decano.
UNA CONSTANTE. Con tantas facilidades otorgadas por la defensa solense, era cuestión de tiempo que caigan más goles para Olimpia.
Sin buen retroceso, muy en línea y con marca floja en el mediocampo, Ale Silva fue el conductor para así lanzar los estiletazos y habilitar a los delanteros en ataque.
Candia aprovechó un rebote de Centurión para el 3-0 y la cereza del postre fue el tanto de Roque Santa Cruz, en una goleada rotunda que ilusiona al hincha franjeado.
Olimpia goleó 4-0 en un partido perfecto ante un Sol de América deslucido.