Un panorama desolador se tiene en gran parte de las plazas y parques de Asunción, sobre todo, en barrios periféricos, debido al mal estado de su infraestructura interna, lo cual coincide precisamente con la época en que miles de niños culminan el año lectivo y se aprontan a disfrutar de sus vacaciones.
Esta lamentable situación se traduce por sobre todas las cosas en la existencia de juegos infantiles con hamacas que muestran cadenas oxidadas y sueltas, toboganes desprendidos o con latas y clavos en punta; además de pequeñas canchas de fútbol de pisos deformados que son ganados por malezas.
A esto se suma que la mayoría de los bancos en estos espacios verdes están rotos, con la madera podrida, lo que hace que la gente no pueda disfrutar de la sombra o de la infraestructura que debería estar en condiciones en esos lugares.
CASOS. Uno de estos sitios es la plaza Carancho, en Trinidad, la que está ubicada frente mismo al viejo almacén Cañizá, el cual constantemente es nombrado por las autoridades municipales como un sector histórico y turístico de la capital.
José Delgado, un joven que vive en la esquina de este parque, dijo que hace un año obreros de la Comuna retiraron todos los bancos, supuestamente, para encarar mejoras, pero que no volvieron a reponerlos.
Idéntico paisaje se da en las plazas Eugenio A. Garay (Mburucuyá); Tajy Poty (Villa Antelco); Santa Rosa de Lima (Madame Lynch) o parquecitos ubicados a lo largo de la avenida 21 Proyectadas.
En los puntos que fueron enrejados, como el Parque Carlos Antonio López y la Plaza Italia, también se observan daños en sus juegos, con hamacas y toboganes arrancados.
La jefa del Departamento de Áreas Verdes de la Comuna capitalina, arquitecta María Eugenia Talavera, no respondió desde el viernes su teléfono móvil para conocer su versión sobre esta situación.