La fiesta estuvo ambientada de princesas y al son de cumpleaños feliz, la niña apagó las velitas para sellar otro año de vida con muchos anhelos.
En su décimo año estuvo rodeada de otros niños que aguardan un trasplante y de Jesús Leiva, que fue trasplantado del corazón en el 2013. También participó Miguela (11), que está en lista de espera del Instituto Nacional de Ablación y Trasplante (INAT).
A poco más de dos años del trasplante cardiaco, la niña lleva una vida normal y sana. Los médicos reconocen que la evolución favorable se debe a los buenos cuidados que recibe de su abuela, doña Rufina. La familia vive a dos cuadras del centro médico.
LISTA DE ESPERA. Un total de 11 personas están en la nómina de espera del INAT para trasplante cardiaco. Además, 200 personas para córneas y 87 enfermos renales. Se insta a la donación de órganos para salvar vidas.