La iniciativa fue aprobada hoy por la comisión que reúne a los dirigentes de la coalición parlamentaria que respalda el Gobierno de Netanyahu, formada por cinco partidos, por lo que dentro de dos semanas podrá pasar a votación de la cámara por la vía rápida, informó el Canal 2 de la televisión.
Según la propuesta, cualquier diputado podrá ser sometido a la suspensión de sus funciones por parte de la Comisión de Regulación del Parlamento cuando al menos 61 parlamentarios se lo soliciten o también dos tercios de ese comité.
En caso de no requerir la intervención de la comisión, será la cámara parlamentaria la que podrá decidir sobre el futuro de un diputado, si la propuesta obtiene el apoyo de al menos 90 de sus 120 miembros.
Se trata de una enmienda a la Ley Básica del Parlamento propuesta por el primer ministro a raíz del encuentro la semana pasada de tres diputados de la Lista Común -todos ellos de la misma facción de las tres que forman esta coalición árabe- con los familiares de palestinos que cometieron atentados contra israelíes en la ola de violencia de los últimos cuatro meses.
Se trata de familiares de atacantes que asesinaron a varios israelíes y que murieron por fuego de las fuerzas de seguridad y sus cuerpos no han sido devueltos aún, en algunos casos desde principios de octubre.
“No conozco ningún país que tenga una cárcel de cadáveres. Pedimos a Netanyahu que devuelva los cadáveres”, se quejaron en ese sentido los tres miembros del llamado Pacto Democrático Árabe, durante un debate hoy en el Parlamento.
Israel mantiene en su poder los restos de muchos atacantes palestinos a raíz de una decisión del Ejecutivo en octubre con la que trató de disuadir a futuros agresores, una medida que no ha tenido demasiada efectividad y que, en muchos casos, hasta ha agravado la situación.
El encuentro de los tres diputados árabes generó la condena generalizada en la opinión pública israelí y Netanyahu prometió que actuaría para que pudieran ser sancionados, a pesar de la inmunidad.
“No estamos dispuestos a aceptar una situación en la que diputados israelíes apoyen a las familias de los asesinos de ciudadanos israelíes y que guarden un minuto de silencio en memoria de quienes han asesinado a niños israelíes. Todo tiene un límite. Hay una cosa que se llama honor nacional”, dijo hoy el primer ministro durante su intervención en la Kneset.
El debate, en el que se votaba una moción de censura contra el Gobierno, derivó en un intercambio de insultos y la expulsión de uno de los diputados árabes que había increpado al primer ministro al grito de “mentiroso, mentiroso”.
El jefe de la oposición, el laborista Isaac Herzog, condenó la celebración del encuentro y consideró que los tres diputados árabes habían cruzado “una línea roja”, si bien se opuso a enmendar la ley básica del Parlamento por el riesgo que conlleva.
“Es un precipicio peligroso. Un día acabarán echando de aquí a diputados de izquierda y derecha”, alertó.