13 abr. 2026

Necesitamos más sociedad civil organizada

Por Beltrán Macchi, past president de la ADEC

Las ONG son espacios donde el capital social se multiplica. Amartya Sen acuñó el concepto de Capital Social y lo define como la confianza al interior de una sociedad. Confianza que nace y se multiplica cuantos más vínculos desarrollan los individuos y las instituciones, estos vínculos en particular tienen un espacio privilegiado en las organizaciones conocidas como ONG.

El capital social es el único que, cuanto más se usa, más crece. Si esa confianza y relaciones se basan en valores ético/morales, se convierten en un factor económico que impulsa el desarrollo de los países, si los empresarios actúan dentro de este marco estos vínculos y confianza son verdaderos activos económicos, tal como el capital, los recursos naturales, el trabajo y el conocimiento. Amartya Sen recibió el Nobel de Economía por este aporte.

La fuerza de las ONG no viene de los recursos financieros de estas, como pudiera pensarse, sino del poder de los vínculos y de los valores éticos morales que mueven a los ciudadanos, las que se traducen en acciones de voluntariado y solidaridad.

La búsqueda del ser humano está en el otro, en sus vínculos más cercanos y aun los lejanos, incluso en sus vínculos con las cosas y por sobre todo en sus vínculos con Dios. El fin último está en darse al otro, porque como dice el texto bíblico, es dando como se recibe.

El aporte de las ONG y el voluntariado a la Economía es inmenso. No solo se crea valor en el mundo empresarial. Cuánto a más instituciones pertenece el ciudadano, este se desarrolla en toda su dimensión: Social, espiritual, emocional, intelectual, profesional y económica y puede desarrollar su mejor versión: Ser mejor persona.

Esta pertenencia es aún más importante para las personas que viven en situación de vulnerabilidad, pues su pertenencia a varios grupos formales o informales se convierte en una red de seguridad y de apoyo en situaciones difíciles y que muchas veces suple la ausencia de servicios básicos del Estado.

Qué sería de nosotros sin los grupos de Iglesia, los clubes, los partidos políticos, los exas, los grupos de padres de colegio, las asociaciones profesionales, los gremios, las fundaciones con fines científicos, médicos y de solidaridad o las comisiones vecinales, etc.

No hay ley o comisión que pueda bloquear lo mejor del ser humano, sus vínculos con el otro, con las cosas y con el Creador.

El control y la transparencia, por supuesto, son necesarios, pero la tarea del poder político no es esa. Para el control ya existe el marco constitucional, legal, las instituciones y los mecanismos generales.

En general, debemos desterrar la idea de que, multiplicando, instituciones de control e imponiendo más costos innecesarios a la sociedad, nos va a ir mejor. Las que están deben funcionar y punto.

Más contenido de esta sección
La economía paraguaya creció un 3,8% en febrero, impulsada por servicios (3,3%), y los sectores primario (7,2%) y secundario (3,0%). El Imaep así acumula un 2,7% de crecimiento en el primer bimestre, donde se destacan la agricultura y servicios como motores del crecimiento.
Ministro de Economía. Óscar Lovera anunció que el Gobierno trabaja en un plan de pagos para saldar las deudas, mientras que programas sociales no serán afectados y se revisará el gasto de entes.