Ubicado en la ciudad de Luque, sobre la avenida Sudamericana, el Museo de la Conmebol se consolida como una de las opciones culturales y recreativas más atractivas para fanáticos del fútbol y público en general. Con acceso libre y gratuito, el espacio invita a recorrer más de un siglo de historia del deporte más apasionante del continente.
Inaugurado en 2009, el museo rinde tributo a la grandeza del fútbol sudamericano, a sus torneos emblemáticos y a las leyendas que dejaron una huella imborrable a nivel mundial.
El museo está abierto desde el 2009, y fue avanzando con unas cuatro remodelaciones, la última en marzo de 2025, tomando un tono más moderno y vanguardista, con la implementación de mejoras tecnológicas que hoy permiten compartir con el público su gran archivo de jugadas.
Gracias a pantallas interactivas, los visitantes pueden seleccionar y revivir las finales de las copas libertadores, fotografías y rememorar la alineación de cada equipo. La tecnología, en tanto, no roba la magia de la esencia histórica del fútbol sudamericano.
El local cuenta con dos niveles y propone un recorrido dinámico e interactivo. En la primera parte, se destacan los clubes de los países que integran la Conmebol.
“Tenemos una figura de cada país. Son 10 países y esta es la primera parte, donde están cinco: Brasil, Venezuela, Paraguay, Uruguay y Argentina”, explica el guía Alberto Benítez. Cada club puede explorarse a través de pantallas que permiten conocer su historia con solo pulsar sobre la imagen.
El recorrido continúa con el espacio dedicado a las selecciones nacionales y a los grandes torneos, como la Copa América y la Copa Libertadores, esta última con el detalle de sus 18 ganadores.
JOYAS ÚNICAS Y SU LLEGADA AL MUSEO. La primera remera de Maradona, la prenda que usaba el gran Arsenio Erico son algunas de las piezas centrales del Museo, que se encuentran entre una amplia galería de casacas oficiales.
Las piezas –según refiere Benítez– llegaron gracias a directivos de los clubes principalmente, pero las de colección también provienen de coleccionistas privados. Para la remera de Maradona se tuvo que recurrir a un familiar, según desliza Benítez durante el recorrido.
Se suma también el traje que usó Pelé para una final de la Copa Libertadores de 1959, disputada en Argentina.
Sobre el gran archivo viviente con la vidriera de casacas de los principales clubes de la región, Benítez refiere que existe un gran trabajo de compilación, ya que se encuentran piezas como la casaca de Uruguay de la primera Conmebol Copa América de 1916. También se suman la Copa Libertadores, una réplica de la Copa del Mundo, y recuerdos del Mundial de 1930.
JUZGÁ LA JUGADA. Una de las áreas que más llaman la atención del público es el VAR, este espacio incorporado en el fútbol donde el árbitro puede rever una jugada, en una pantalla igual a la que se inspecciona en cada partido, el visitante puede ver la jugada elegir los distintos ángulos y finalmente elegir si se trata de posición adelantada, penal o alguna falta. El dispositivo permite que el visitante, al escoger, determine si fue una decisión que coincide con la tomada en el partido real.
“Tratamos de que la gente vea cómo se maneja el VAR dentro de la cancha, no solo lo que aparece en la televisión”, señala Benítez.
El museo recibe en promedio a unas 1.500 personas por semana, con una fuerte presencia de visitantes extranjeros, aunque también acuden muchas familias paraguayas. El acceso es sencillo, no se requiere reserva previa ni hay límite de personas por grupo. “El acceso es libre y gratuito. Uno llega, se registra en recepción y luego ya iniciamos el recorrido”, explica el guía.
Como parte de su estrategia para acercarse aún más a los fanáticos, la Conmebol lanzó en octubre la cuenta oficial de Instagram @museoCONMEBOL, dedicada exclusivamente a difundir contenidos, actividades e información del museo, complementando la experiencia presencial con una propuesta digital.
El recorrido culmina con la proyección de un material audiovisual sobre la historia del fútbol, su ingreso a Latinoamérica y la potencia y tono que tomó desde este punto del planeta para su significancia en el mundo.