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WASHINGTON, EEUU
Robert McNamara, ex secretario de Defensa y principal arquitecto de la intervención estadounidense en la Guerra de Vietnam, falleció ayer a los 93 años, dijo su esposa Diana. “Su edad le alcanzó. No estaba enfermo. Murió pacíficamente mientras dormía”, dijo su esposa.
McNamara también forjó una carrera brillante en la industria y las finanzas internacionales, pero su doloroso legado sigue siendo Vietnam.
Más que ningún otro, excepto posiblemente el presidente Lyndon Johnson, McNamara se convirtió ante los críticos de la guerra en el símbolo de una fallida decisión política que dejó más de 58.000 soldados muertos y sumergió a la nación en un desastre aparentemente sin fin en el Sudeste asiático.
Los críticos llegaron a llamar el conflicto “la guerra de McNamara”.
Con su cabello peinado para atrás y sus lentes sin armazón, se convirtió en una cara familiar en el país, como uno de los “mejores y más brillantes” hombres convocados por el presidente John Kennedy para su equipo de asesores políticos.
Pero abandonó el gabinete en 1968, bajo presión de Johnson. Desilusionado por los resultados de la guerra, McNamara había criticado el bombardeo al norte de Vietnam.
Pasó el resto de su vida intentando explicar el rol de Estados Unidos en la guerra y pidiendo perdón por sus errores. El documental “The Fog of War”, en el que hablaba sobre el difícil proceso de toma de decisiones en el conflicto de Vietnam y la crisis de los misiles con Cuba, ganó un premio Oscar.