Wilson Ferreira
CIUDAD DEL ESTE
En la zona del kilómetro 8, barrio San Juan, la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Ciudad del Este (CDE) realizó una intervención procediendo a la clausura de un balneario clandestino, ubicado en la franja de protección del lago Acaray.
No es la primera vez que se realiza una tarea similar. El lugar está cercado, y de acuerdo con denuncias, personas que ahora se busca identificar, cobraban a quienes querían llegar hasta el espejo de agua, convirtiéndolo en improvisados balnearios. Las estructuras encontradas serán destruidas en el transcurso de esta semana, se informó desde la Comuna.
Las ocupaciones son informales e ilegales, y la Ley 3239/2007, “De protección de los recursos hídricos”, claramente obliga a las autoridades municipales, departamentales y nacionales a preservar cualquier ocupación humana 30 metros en ambas márgenes de cualquier cauce hídrico.
En este caso se trata de propiedades que están bajo la protección de la Municipalidad por amparo de ley de ordenanzas municipales vigentes dentro del distrito. Al respecto, la abogada Mirian Cabral, directora del Departamento de Medio Ambiente de la Comuna local, comentó que la intervención se realizó a partir de denuncias que recibió sobre terrenos municipales que fueron privatizados por particulares y explotados con fines comerciales.
PRECARIAS. Muchas de las construcciones fueron erigidas de forma precaria. “Algunas personas han alambrado, colocado parrillas, baños y otras construcciones, como pistas bailables, todo ello será destruido y luego se devolverán estos espacios a la ciudadanía”, refirió la profesional.
Por su parte, el ingeniero Fidelino Benítez, fiscal de Medio Ambiente de la Municipalidad, mencionó que durante la intervención, en los terrenos municipales fueron encontrados quinchos, baños, muelles, cercado, conexiones eléctricas clandestinas y otras construcciones que violan leyes y ordenanzas vigentes.
Adelantó que esta semana todos los detalles de la intervención serán elevados a través de un informe, acompañados con fotografías, a la asesoría de la Comuna y al Ministerio Publico para tomar intervención y se pueda desalojar y recuperar este espacio público. “Todos estos informes estaremos elevando a la asesoría jurídica para que se realice una investigación exhaustiva para identificar a las personas que entraron de forma irregular a ocupar el espacio público y la explotación para beneficio personal”.
PROHIBIDO. Las aguas del lago Acaray, represada y utilizada para la generación de energía en la hidroeléctrica del mismo nombre en Hernandarias, Alto Paraná, no están habilitadas para ser utilizadas como balneario por la Comuna local.
Pese a que la composición fisicoquímica, bacteriológica y microbiológica de la fuente es muy cambiante, debido a que el agua corre constantemente, no se recomienda el contacto directo; es decir, no puede ser utilizada por bañistas y mucho menos beber directamente de la fuente.
La gente puede utilizar sus costas para refrescarse, aprovechar la brisa y la sombra de los árboles que rodea la fuente, pero en ningún caso refrescarse en ella, además por tratarse de una zona inundada, el fondo está lleno de troncos, lo que lo hace sumamente peligroso.
El espejo de agua cruza por CDE un total de siete kilómetros, que va fluyendo aguas abajo. Este gran lago surge a partir del río Acaray, que nace en el Departamento de Caaguazú y que es alimentado a su vez por las aguas del Yguazú. Cruza por el Alto Paraná, hasta su desembocadura en el río Paraná, entre las ciudades de Hernandarias y Ciudad del Este.
El lugar de su desembocadura ha sido alterado para permitir el aprovechamiento hidroeléctrico de la represa de Acaray. Su principal afluente es el río Yguazú, donde se encuentra otra de las represas más importantes que tiene Paraguay, que alguna vez espera ser mecanizada para generar energía.