Por Darío Bareiro
CAACUPÉ
En el barrio Loma de Caacupé, rodeada de familiares, vecinos, nietos y bisnietos, la señora María Albina Arana Vda. de Franco celebró sus 104 años de vida. La mujer nació en la compañía Cabañas de la Villa Serrana, el 15 de diciembre de 1905.
Para esta recordación, se reunieron los hijos y parientes, nietos y biznietos que incluso han venido de la Argentina para festejar sus 104 años de existencia. Fue una fiesta sencilla, desarrollada bajo la sombra de un mango. En el lugar, se extendió una mesa para el tan esperado brindis.
Los familiares se tomaron fotos con la abuela, buscando perpetuar en el recuerdo este cumpleaños número 104.
La señora, que superó el siglo de vida, tuvo ocho hijos, dos varones y seis mujeres. Una de las hijas de doña María, Regina Franco, relató que su madre es “toda una bendición, porque pese a la edad que tiene ella sigue siendo lúcida y come sin ningún problema lo que se le sirve”, apunta.
María Albina Arana Vda. de Franco desarrolló por años, desde su juventud, la actividad de partera, especialmente en la zona de la compañía Cabañas de Caacupé.
FORTALEZA. Si bien, el sentido auditivo es lo que se ha visto más afectado con los años, la anciana mujer es extraordinariamente fuerte, pues nunca tuvo necesidad de alguna intervención quirúrgica ni sufrió una dolencia grave que le haya obligado a seguir tratamiento médico.
“Ella ve bien, habla bien, come bien y su único problema es que no escucha del todo. Su alimentación es bien paraguaya, saborea tallarines, sopa paraguaya, albóndiga, soyo, bori bori, locrazo, cumandá so’o y varios otros platos de la cocina paraguaya”, comenta su hija.
Los familiares señalan que hasta ahora su costumbre es despertarse a las 5 de la mañana y tomar mate, mientras que por la noche, a las 20, “ella ya está en la cama para dormir”, agregan, entre risas, sus parientes.