23 mar. 2026

MUERE BOBBY FISCHER, GENIO Y FIGURA

Robert Bobby Fischer, el controvertido ajedrecista norteamericano, ex campeón del mundo en los años 70, murió ayer justo en el lugar en donde había logrado el triunfo más grande de su carrera: Islandia. Aquí conquistó el título ecuménico al derrotar al ruso Boris Spasky en 1972.
Aquel match como ningún otro sirvió para popularizar mundialmente el deporte ciencia. Tuvo peculiaridades llamativas. Por ejemplo, por respeto a la fe judía de Fischer, nunca se jugó un sábado.
El estadounidense consiguió que no entraran cámaras a la sala de juego, so pretexto de desconcentrarse.
Con todos los matices de los verdaderos personajes de la historia de la humanidad, Bobby, nacido en enero de 1943 en Chicago, fue venerado por unos, odiado por otros. Fue figura singular del ajedrez por encima de sus excentricidades, capaz de mostrarse como un genio frente al tablero y en contrapartida como un desequilibrado en su vida íntima y ante la sociedad.
Cerró los ojos a los 64 años, exactamente el número de casillas del tablero; casi en el olvido tras una larga enfermedad, después de haberlo sido todo en el mundo del ajedrez, conforme informó la Radio Nacional de Islandia (RVU).