05 nov 2026

Mirada optimista para inicio de década

Carlos Jorge Biedermann

El 2019 fue un año complicado. Desde finales del 2018 sabíamos que así sería, por todos los datos que manejábamos a nivel local, regional, global. Advertimos de esto, pero nadie o casi nadie se hizo cargo. También fuimos muy concretos en el tema de la nueva ley impositiva, que nos parecía y nos sigue pareciendo inoportuna.

El primer semestre fue muy duro en términos económicos para las empresas y para la gente en general, cayó el consumo, más contrabando de la región y se siguió gastando mal, a sabiendas de la caída de los ingresos. El dólar tuvo una importante apreciación, agregando un ingrediente que es principal y transversal a nuestra economía.

También temas políticos tuvieron mucha influencia en el clima emocional con afectación económica. De pronto, se tuvo que reconocer que el producto interno caería drásticamente, con opiniones y opinólogos de todos los pelajes y colores. Se reaccionó tardíamente, pero se empezaron a mover las obras públicas, el sector privado legal y formal hizo correcciones para sobrellevar el momento y en el tercer cuatrimestre dejamos de caer y miramos con buenas posibilidades al año 2020 y al milenio que se inicia.

Muy, pero muy importante la reunión entre los presidentes de EEUU y Paraguay, pues abre –¡si aprovechamos!– puertas antes impensables, lo mismo podría ocurrir con Mercosur / Unión Europea. Destacó también ahora la posibilidad de usar nuestro 50% de energía de Yacyretá y espero por el bien de nuestro inmediato futuro una buena negociación sobre Itaipú para que alguna vez seamos una potencia energética mundial.

Finalmente: mejoremos la calidad del gasto público y que la gente reciba contraprestaciones de servicios con calidad (salud, educación, seguridad física y jurídica y por supuesto infraestructura, imprescindible para ser competitivos y desarrollar el país) para todos los que aquí vivimos.