Esa casa de estudios sufrió el cierre de dos ofertas médicas, por parte del Consejo Nacional de Educación (Cones), aunque desde el miércoles pasado volvieron a operar mediante una medida cautelar.
En este contexto, aumentó la presión desde el Círculo Paraguayo de Médicos (CPM) para que se analice el “conflicto de intereses” que, al parecer, tiene el superintendente.
Mendoza presentó ayer su descargo ante el pleno ejecutivo de la CNS: Se respaldó en un dictamen emitido por la Dirección General de Asesoría Jurídica del Ministerio de Salud Pública (MSP), el 25 de noviembre de 2019, el cual señala que “los cargos son compatibles y no transgreden norma legal alguna”.
Subraya, a su vez, que “no ha de haber superposición de horarios”.
En su defensa, Mendoza indicó que la Superintendencia de Salud es una institución autónoma que depende del CNS y no del MSP. Así también, añadió que al cargo de superintendente se accede por concurso público de oposición, durando tres años.
El superintendente aprovechó la ocasión para exponer un breve resumen de su gestión en los casi tres años desde su designación, alegando que el horario que cumple le permite “alcanzar metas muy importantes y mejorar sustancialmente el funcionamiento de la Superintendencia de Salud”, en relación a los últimos años (del 2018 al 2021), en cuanto inscripciones, categorizaciones, acreditaciones, fiscalizaciones, auditorías del ente.